El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se prepara para comenzar una semana complicada debido a que la Cámara de Diputados lo esperará mañana, para presentar el primer informe de gestión del año, en medio de la investigación judicial que enfrenta por enriquecimiento ilítico y omisión maliciosa.
Por este motivo, se espera que los legisladores no sólo lleven realicen las preguntas pertinentes con temas vinculados al plan político y económico impulsado por el presidente Javier Milei, quien estará presente en el recinto como otra muestra de respaldo hacia Adorni, sino también que cuestionarán las adquisiciones que realizó durante el ejercicio de su función pública.
El funcionario libertario atraviesa una situación compleja y de alta exposición, caracterizada por la simultaneidad de investigaciones en curso y el archivo reciente de una causa menor, las cuales avanzan en la Justicia federal bajo la dirección del fiscal Gerardo Pollicita.
Hace unas semanas, el juez Ariel Lijo ordenó el levantamiento del secreto bancario y fiscal de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, para contrastar sus declaraciones juradas con su nivel de vida y activos reales. Paralelamente, las cuatro mujeres involucradas con la compra -venta de uno de los inmuebles del jefe de Gabinete declararon, semanas atrás, ante la Justicia y se supo que el departamento de Caballito fue comprado por el funcionario a un valor menor de lo que está en el mercado.
Asimismo, se conocieron inconsistencias patrimoniales significativas, dado que fuentes judiciales señalaron que existe un «salto incompatible con los ingresos declarados», detectado en una de las averiguaciones contables sobre sus propiedades, deudas y gastos, incluyendo los viajes a Aruba y a Punta del Este.
En medio de estas investigaciones, el jefe de Gabinete recibirá más de 2.000 preguntas por parte de la oposición, muchas enfocadas en su situación patrimonial.