El reglamento del fútbol argentino permite que los equipos tengan seis extranjeros por plantel, aunque sólo cinco pueden firmar planilla para un juego.
Boca en este mercado de pases cerró a los chilenos Carlos Palacios y Williams Alarcón, y al vasco Ander Herrera, y así completó los lugares: tiene también a los uruguayos Edinson Cavani, Miguel Merentiel (ambos en la foto) y Marcelo Saracchi.
Recordemos que el colombiano Frank Fabra tiene la nacionalización argentina, y lo mismo pasa con el peruano Luis Advíncula. Ambos no ocupan cupo de extranjero.
Al parecer, la institución cuyo equipo dirige Fernando Gago y preside Juan Román Riquelme, iba por más jugadores extranjeros para seguir reforzando el plantel. Pero les bajaron el pulgar desde Futbolistas Argentinos Agremiados.
En las últimas semanas, Boca preguntó si se podía ampliar el cupo, e incluso River planteó si podían liberar cupo los jugadores cedidos en el fútbol local (como el uruguayo Sebastián Boselli, a préstamo en Estudiantes).
Sin embargo, desde Agremiados explicaron que es inviable cambiar esa regla porque deberían modificar el Convenio Colectivo de Trabajo. Y desde AFA (Riquelme es vicepresidente) los compañeros que comparten la mesa directiva con el presidente “Xeneize” se lavaron las manos, y afirmaron que ese tema es potestad de Agremiados.
Caso cerrado.