Buena Esperanza: murió un joven que decidió prenderse fuego

Se trata de un chico de 19 años. Los investigadores descubrieron que, un rato antes de tomar semejante decisión, el muchacho había subido a su cuenta de Instagram un mensaje de despedida.
7 de junio de 2026
Durante la mañana de este domingo, la forense de turno realizaba la autopsia.

Ayer (sábado) un hecho sacudió la calma de Buena Esperanza y, de un momento a otro, la desesperación de varios vecinos rompió con sus gritos la quietud de la noche en el pueblo.  Una persona clamaba de dolor en la planta alta de su casa. No era posible distinguirla: estaba envuelta en llamas y ya no había centímetro de su cuerpo que no haya arrasado el destructivo fuego. Los bomberos y los policías actuaron lo más rápido que pudieron. Lo trasladaron cuanto antes al hospital de la localidad y después, debido a la gravedad de las quemaduras, al policlínico regional de Villa Mercedes. Los médicos hicieron todo lo humana y científicamente a su alcance, pero, quien luego determinaron era apenas un joven de 19 años, no logró sobrevivir. No fue víctima de un accidente, ni mucho menos de un crimen. Los investigadores establecieron que, minutos antes de que las flamas se apoderaran de él, había publicado un mensaje de despedida en su cuenta de la red social Instagram.

La mañana de este domingo, la médica forense de turno de Villa Mercedes realizaba la autopsia, le confió una fuente a Todo Un País. La necropsia se extendió hasta pasadas las 14. El personal de la División Homicidios, dirigidos por la fiscal instructora 5, Gisela Milstein, trabajaron durante toda la madrugada.

Los rescatistas y los primeros policías de la Comisaría Distrito 19° de Buena Esperanza llegaron a la casa, situada en 25 de Mayo y Juan XXIII, poco antes de las 23. Vecinos habían llamado desesperados y requerían cuanto antes la ayuda de los bomberos porque una persona, literalmente, ardía en llamas sobre el balcón del primer piso de una vivienda.

El chico no estaba solo, en la planta baja del inmueble estaba su hermano. Pero ese otro joven, de 18 años, poco y nada pudo hacer por su hermano porque todo sucedió cuando estaba profundamente dormido. El muchacho se despertó con los gritos y los insistentes golpes a la puerta de los vecinos que, todavía helados por la escena, querían socorrer como fuera a la persona que se quemaba. Solo alcanzó a decirles a los efectivos y los rescatistas que el dueño de la casa se había marchado un rato antes.

Tras sofocar las llamas, el joven fue asistido de inmediato por personal médico que arribó en una ambulancia y lo llevó al hospital «Dr. Carlos Sand” de Buena Esperanza.

 

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