En el marco del Día Internacional del Perro Callejero, la Municipalidad de San Luis rindió homenaje ayer a “Cabezón”, el emblemático perro que durante más de una década recorrió las calles de la ciudad y se ganó el cariño de miles de vecinos. Durante el acto, realizado en la plaza del CAV Domeniconi, se descubrió un monolito en el lugar donde descansan sus restos y se lo declaró oficialmente Perro Comunitario de la Ciudad de San Luis.
La ceremonia fue encabezada por el intendente Gastón Hissa y contó con la participación de Gabriela Pedernera, quien cuidó a Cabezón durante más de diez años, además de vecinos, proteccionistas y trabajadores municipales.
Visiblemente emocionada, Pedernera recordó el vínculo que construyó con el animal. “Pasó de ser un perro callejero a ser el perro de una comunidad. Durante once años fue el perro de toda la provincia”, expresó.
También destacó la solidaridad de quienes colaboraron con su cuidado a lo largo de los años. “Gracias a todos los que lo auxiliaron, lo ayudaron y permitieron que, en algún momento de su vida, se cruzara conmigo. Transitamos juntos once años de historia y logramos que mucha gente se involucre con los perros de la calle”, afirmó. Al cerrar su mensaje, agradeció el acompañamiento del Municipio y destacó el legado que dejó el animal.
El intendente Hissa explicó que el homenaje surgió a partir de una propuesta de Pedernera para preservar la memoria de Cabezón. “Gabriela propuso realizar un reconocimiento para que quienes pasen por este lugar conozcan su historia y sepan que aquí descansa”, precisó.
El jefe comunal destacó además que el monolito fue construido íntegramente por personal municipal. “Lo hicimos porque también es una forma de embellecer este sector de la ciudad y de reconocer el cariño que tantas personas le tuvieron a Cabezón”, concluyó.
