Si la Justicia no tiene otro contratiempo, el martes, Víctor Hugo Figueroa, el ex entrenador de básquet que abusó de una nena a la que le daba clases en la Sociedad Italiana de Villa Mercedes, empezará a ser juzgado por esos ultrajes que, en realidad, ya admitió ante otro Tribunal el año pasado.
La familia de la criatura no puede estar más ansiosa pues espera que, al final de la semana, el hombre sea condenado a no menos de 21 años de prisión. Se prevé que en los primeros tres días del debate oral declaren todos los testigos y expongan las pruebas en contra del acusado de 60 años. Según le adelantaron a los padres de la víctima, el viernes tendrían lugar los alegatos y los jueces podrían dar su veredicto.
José Martínez, el padre de la niña, espera que el fallo no se demore porque “no hay nada que comprobar, él ya se reconoció culpable”. En un primer momento, el juicio había sido fijado para fines de junio, pero en noviembre un Tribunal dispuso no solo revocar la prisión domiciliaria, a la que había accedido Figueroa el año pasado, sino también que la fecha del debate oral sea reprogramada cuanto antes.
El 3 de septiembre último, el ex entrenador de básquet admitió su responsabilidad en el delito de «Abuso sexual con acceso carnal en concurso real con corrupción de menores» como parte del acuerdo al que llegaron su representante, la defensora oficial Rocío Mediavilla, el fiscal Ernesto Lutens y la defensora de la Niñez, Adolescencia e Incapaces, Victoria Cortázar, en un proceso conocido como juicio abreviado. A cambio el imputado reconoció que cometió ese delito, pidió ser sentenciado a 13 años de prisión.
Pero el Tribunal, al cual le plantearon ese acuerdo, no aceptó la realización del juicio abreviado. Los magistrados entendieron que el ex profesor debía ser sometido a un debate en el que se presentaran todos los elementos probatorios y ventilaran todas las declaraciones que lo comprometen.
El ex entrenador de básquet está en la cárcel de San Luis desde agosto de 2021, cuando fue procesado con prisión preventiva por «Abuso sexual gravemente ultrajante». Pero un año después, como producto de las pruebas generadas en la investigación, la calificación del delito se agravó y mutó a «Acceso carnal» con «Corrupción de menores». Cuando los ultrajes a A. salieron a la luz, en marzo de 2021, se sumaron de a poco las denuncias de otras presuntas víctimas, pero Figueroa hasta ahora no ha sido imputado por ninguno de esos otros ultrajes denunciados.








