Hay postales insólitas que solo Villa Mercedes puede generar. Por desgracia, algunas de ellas del tipo lamentables. Un par de hombres fueron sorprendidos por un grupo de patrulleros, en la oscuridad de la noche, en el barrio Tres Esquinas, portando con dificultad algo difícil de ocultar y de explicar: un extenso poste de luz de alumbrado público. No eran empleados de una empresa de servicio, ni nada que se le parezca. Eran simplemente ladrones que, a diferencia de otros, no se conformaron con sustraer cables y, sin vueltas, fueron «a por todo». Se llevaron la columna de madera completa. Uno logró escapar y el otro no.
Los policías de la División Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM) supieron que dos hombres trasladaban el enorme tronco gracias a un aviso anónimo hecho al 911. Una persona les informó que los delincuentes habían robado la columna de la esquina de Tallaferro y Pringles.
Cuando los efectivos llegaron a la intersección referida, allí ya no había nadie. Pero, después de un recorrido por la zona, dieron con un sospechoso que coincidía a la perfección con las características físicas que les describieron los testigos, además del hecho de que muy cerca, tirado en el suelo, estaba la prueba del delito: el botín.
El sospechoso de 44 años fue interceptado en calle Zoilo Concha, entre Nelson y Tallaferro. Lo demoraron y lo llevaron a la Comisaría 10°, informaron los voceros de Relaciones Policiales.






