El Gobierno nacional informó que las cuentas públicas volvieron a mostrar números positivos durante julio, luego del déficit registrado en junio. Según los datos difundidos por el ministro de Economía, Luis Caputo, el Sector Público Nacional (SPN) alcanzó un superávit primario de $2.960.333 millones y un resultado financiero positivo de $244.897 millones.
De esta manera, durante los primeros siete meses del año, el resultado acumulado representó un superávit primario equivalente al 0,9% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el resultado financiero alcanzó el 0,1% del producto.
El dato adquiere relevancia porque julio concentró importantes compromisos financieros. El Estado destinó $2.715.436 millones al pago de intereses de la deuda pública, descontadas las tenencias dentro del propio sector público.
De acuerdo con la información oficial, los ingresos totales del Sector Público Nacional llegaron en julio a $17.092.374 millones. El incremento fue del 30,4% respecto del mismo mes del año anterior, por debajo de la inflación interanual, que alcanzó el 33,8%. Los recursos provenientes de impuestos, en tanto, registraron una suba interanual del 29,6%.
En cuanto al gasto, las erogaciones primarias sumaron $14.132.041 millones, con un crecimiento nominal del 37,7% en comparación con julio de 2025. Desde Economía señalaron que, al considerar el efecto de la inflación, el gasto primario mostró una reducción real del 7%.
Las prestaciones sociales representaron uno de los principales componentes del gasto y alcanzaron los $8.687.144 millones, un 22,9% más que un año atrás. Dentro de ese rubro, el gasto destinado a la Asignación Universal por Hijo (AUH) tuvo un aumento real del 3,8% interanual.
Salarios, universidades y subsidios
Las remuneraciones del sector público totalizaron $2.178.520 millones durante julio, con una variación del 28,7% frente al mismo mes de 2025.
Las transferencias corrientes alcanzaron los $4.766.318 millones, lo que significó un incremento interanual del 24,7%. Dentro de este grupo, las transferencias destinadas a las universidades registraron una suba del 44,9%.
Otro de los componentes destacados fueron los subsidios económicos, que demandaron $1.180.615 millones. La mayor parte correspondió al sector energético, con $874.568 millones, mientras que el transporte recibió $305.189 millones.
Por último, el gasto de capital se ubicó en $280.951 millones. Según el Ministerio de Economía, entre las principales partidas se destacaron las destinadas a obras de infraestructura eléctrica, transporte y recursos hídricos.
El riesgo país vuelve a los 500 puntos
El riesgo país volvió a posicionarse en los 500 puntos básicos a partir de una conjunción de factores locales y externos, al tiempo que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street retroceden en medio de un clima financiero global complicado.
El indicador que elabora JP Morgan subió 3,5% en el día y más de 17% en lo que va de agosto, alcanzando el máximo valor en dos meses. La tendencia bajista que lo había puesto a un paso de perforar los 400 puntos se revirtió a partir de un clima financiero global más hostil a consecuencia de la incertidumbre que genera la prolongación de la guerra en Medio Oriente.
El Gobierno supo entusiasmarse con una caída sostenida del indicador que lo ponga a tiro de una emisión de deuda. En el plano local, los últimos indicadores sociales de deterioro en empleo y salario generan dudas sobre la continuidad del proyecto político libertario y los inversores eligen no asumir los riesgos.
La escalada del riesgo país se debe a una combinación de distintos factores, entre ellos el mal desempeño que registran los bonos soberanos. Los mismos caen tanto en Bonares como en Globales hasta un 2,4% en el peor de los casos.
En el mes ceden hasta 4,3%, lo cual también es uno de los motivos del aumento del indicador. Pero además, los bonos a 30 años de los Estados Unidos alcanzaron un rendimiento por encima de 5%, lo cual empuja al alza el riesgo país, dado que son los títulos de referencia.
En tanto, los ADRs de las empresas argentinas también se acoplan al mal clima financiero. Únicamente Globant (1,9%) y Mercado Libre (1%) se diferencian del resto del promedio; Corporación América (-5,5%), BBVA (-3,8%) y Edenor (-3,2%) encabezan los resultados negativos.