En los próximos 60 días, los beneficiarios tendrán que elegir la modalidad educativa de su interés. Según datos del censo de diciembre, una tercera parte no ha completado su formación obligatoria.
Este martes, el gobernador Claudio Poggi, firmó el decreto que establece que el Programa Jóvenes en Formación reemplazará al plan social 22AG. Dicho programa estará destinado a promover el estudio y la capacitación, de modo tal de mejorar y ampliar las posibilidades de inserción laboral de las juventudes de San Luis.
El Programa Jóvenes en Formación está integrado por 12.793 personas de entre 16 y 30 años que eran parte del plan social. Según lo informado por el Ejecutivo Provincial, en los próximos 60 días, los beneficiarios tendrán que elegir la modalidad educativa o capacitación que quieren iniciar, de cara a su futuro laboral. De acuerdo a lo que los propios beneficiarios refirieron en el censo realizado en diciembre pasado, una tercera parte no ha completado su formación obligatoria, por lo que más de 4.300 podrán concluir el nivel primario o secundario. La secretaria General de la Gobernación, Romina Carbonell, dijo que la decisión de pasar de plan a beca de estudio es parte del cambio cultural que el Gobierno Provincial quiere implementar. El plan 22AG no cumplía con su cometido, al menos el referido por la gestión anterior: que el becario utilizara el dinero que cobraba mensualmente como una ayuda para capacitarse en algún campo de su interés. Dado que no había un seguimiento y evaluación continua de esta política y de los recursos que se destinaban a ella, un porcentaje de beneficiarios sólo percibía el dinero pero no estudiaba ni encaraba algún tipo de formación y no contraprestaba ningún servicio.
En la actual gestión, el mencionado cambio cultural va de la mano de otra de las premisas centrales de la actual gestión, que es la educación permanente, “integrando las acciones de la educación formal con las de educación no formal a fin de que toda persona pueda iniciar, retomar, completar, actualizar o perfeccionar su formación, posibilitando el progreso personal y así el desarrollo socioeconómico de la comunidad”, según expresan los considerandos del decreto rubricado por el Primer mandatario.
En este sentido, explica que es necesario modificar el espíritu del plan 22AG, transformándolo en un incentivo a la formación y capacitación, mejorando de esta manera las oportunidades de inserción laboral de los beneficiarios mediante una mayor cualificación educativa y formación de una fuerza laboral calificada, “procurando con este cambio, una verdadera redistribución de oportunidades y asegurando políticas públicas sociales en pos de garantizar la formación integral de los jóvenes”.