El Senado sancionó ayer el nuevo régimen penal juvenil, proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad y prevé penas de prisión para adolescentes que cometan delitos graves con violencia o resultado de muerte.
La iniciativa fue aprobada por 44 votos afirmativos y 27 negativos. Tras la votación, al cierre de esta edición la Cámara alta avanzaba con el debate de la reforma laboral que el oficialismo buscaba convertir en ley antes de mañana, cuando el Presidente brindará su discurso sobre el estado de la Nación al inaugurar un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.
En el caso de la reforma laboral, el Senado deberá definir si acepta la modificación introducida por la Cámara de Diputados -que eliminó el cuestionado artículo 44 sobre licencias médicas- o si insiste con la redacción aprobada el 12 de febrero.
Tal como estaba previsto, el oficialismo logró reunir el quórum con el respaldo de bloques de la oposición dialoguista. La sesión comenzó con 40 senadores presentes, mientras permanecía vacío el sector del interbloque Popular que integran las bancadas peronistas.
El acompañamiento de esos espacios dialoguistas resultó clave para que el oficialismo alcanzara la sanción definitiva del nuevo régimen penal juvenil.
Además de la baja en la edad de imputabilidad, la norma establece un esquema integral para menores de edad, con herramientas procesales que exceden la prisión efectiva.
De este modo, los jueces podrán aplicar sanciones que van desde la amonestación hasta el monitoreo electrónico, así como la prohibición de salida del país o la realización de servicios comunitarios en casos de delitos con penas de hasta tres años de prisión.