Aunque la pérdida es irreparable, el castigo para los abusadores y homicidas de Zoe Abigail Pérez, la adolescente asesinada por Adrián Rodríguez y Leandro Oses en La Toma, la madrugada del 20 de febrero de 2024, será un bálsamo para la familia de la víctima. Pero la espera por justicia se alarga y tendrán que esperar a febrero de 2026 para conocer la sentencia.
El viernes pasado, 26 de diciembre, el tribunal que juzga a Oses y Rodríguez en la ciudad de San Luis llevó a cabo una nueva audiencia, la última de este año, y fijó la próxima para el 2 de febrero. Para el 10 de ese mes está prevista la lectura del veredicto.
Durante la última jornada declararon como testigos tres policías, Vanesa Lara, Juan Pablo Frías y Marcos Guerrero, que intervinieron en el lugar del hecho y participaron de las primeras actuaciones posteriores al crimen.
Al finalizar la audiencia, el Tribunal hizo lugar al pedido del fiscal de Juicio N° 2, Fernando Rodríguez, y resolvió prorrogar la prisión preventiva de los imputados hasta la finalización del debate. De modo que Oses y Rodríguez continúan alojados en la Penitenciaría provincial.
Están imputados como coautores del delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte. En los alegatos de apertura del juicio, en la primera audiencia del debate, el fiscal Rodríguez expuso que Zoe fue víctima de una agresión sexual cometida por los dos imputados, la cual derivó en su muerte porque ellos obstruyeron sus vías respiratorias. Esa falta de oxígeno generó daños internos compatibles con un deceso por sofocación. La estimación de los peritos es que falleció alrededor de las siete de la mañana del 20 de febrero.
Zoe fue asesinada en un domicilio que Rodríguez alquilaba en la calle Inti Huasi, en el barrio Barracas, de La Toma. Oses y Rodríguez eran amigos de la chica. La noche del 19 de febrero habían estado los tres en el club Pringles. Tomaron mate y miraron un partido de vóley. A las 22:40 se fueron de allí con otra amiga, quien se ofreció a llevarlos a una plaza. Luego, Zoe, Oses y Rodríguez se fueron al pequeño departamento que este último alquilaba detrás de una vivienda principal.
Pasaron la noche jugando videojuegos y tomando alcohol. Pero a la madrugada, entre las cinco y las siete, ambos la atacaron para violarla. La joven se resistió, luchó con ellos e intentó escapar de la vivienda, pero la alcanzaron, la sujetaron y la sometieron sexualmente. Luego la asfixiaron.








