Esperan una gran cosecha de sésamo en Navia, que irá toda a mercados europeos y asiáticos

Es la primera experiencia con este cultivo en el sudoeste de San Luis. Está en plena floración y tiene un rinde proyectado de 800 kilos por hectárea en las 1.100 sembradas. La producción ya cuenta un precio fijado de 1.200 dólares la tonelada.
22 de marzo de 2025

Espartaco Bailleres, propietario de la Estancia El 30 de Octubre en Navia, San Luis, apostó este año por la siembra de 1.100 hectáreas de sésamo, buscando diversificar la producción en la región con cultivos de mayor valor agregado.

“Seguimos explorando nuevas alternativas y apostando por la innovación. Creemos que en esta zona los cultivos deben orientarse hacia especialidades, porque tienen un mayor valor en el mercado. Si bien enfrentamos muchos desafíos debido a la falta de experiencia previa, tampoco la había cuando comenzamos con la soja, el maíz, el girasol o el sorgo. Con el tiempo hemos aprendido y vamos afinando las técnicas”, explicó Bailleres consultado por Todo Un País.

En El 30 de Octubre el productor convirtió en agrícolas 11 mil de las 34 mil hectáreas que tiene este campo ubicado entre Nahuel Mapá y Navia, a 220 kilómetros de la capital puntana. También alberga 6 mil vacas de cría y va camino a las 10.000.

Utilizadas principalmente en la cocina y repostería por ser un gran aliado de la salud cardiovascular, las semillas de sésamo son más conocidas porque se adosan a la parte exterior de las hamburguesas.

Este año, la producción de sésamo de la estancia ya cuenta con un precio fijado de 1.200 dólares por tonelada, con destino previsto a mercados europeos y asiáticos, que valoran la calidad de la semilla. “Existen otros mercados, como los africanos, donde los valores son menores, pero nosotros apuntamos a un segmento premium”, señaló.

El empresario destacó la evolución del proyecto, que en 2023 comenzó con una prueba piloto de 40 hectáreas y que este año se expandió significativamente. “Tuvimos algunos inconvenientes en un campo con la implantación y hubo que resembrar, pero el resultado ha sido muy bueno. Ahora el cultivo está en plena floración y esperamos que las condiciones climáticas nos sigan favoreciendo. Cuanto más tiempo transcurra sin heladas, mejor será el rendimiento”.

Sin embargo, las condiciones climáticas también jugaron en contra en otros lotes. “En el campo El 30 sufrimos una granizada que nos dejó sin nada, pero seguimos adelante. Aplicamos fertilizantes foliares y confiamos en la recuperación del cultivo, y efectivamente logramos que se restableciera”, contó.

Respecto a los rendimientos esperados, Bailleres afirmó que se proyecta una cosecha de entre 600 y 800 kilos por hectárea. “Nuestro objetivo inicial era alcanzar los 1.000 kilos, pero por la fecha de siembra y el impacto del granizo, no lo lograremos. Aun así, sigue siendo un resultado interesante”.

Finalmente, el productor se mostró optimista sobre el futuro de la siembra de sésamo en la región y la posibilidad de incorporar nuevos cultivos. “Debemos seguir explorando opciones y evaluando qué otros cultivos pueden adaptarse a la zona”, concluyó.

Detalles técnicos

Alejandro Moisá, ingeniero agrónomo egresado de la Universidad Nacional de Salta, es el responsable de la producción de sésamo en Argentina para Pachamama Products, la empresa líder en exportación del cultivo, con presencia en más de 20 países y con la que comercializa Bailleres.

Con oficinas en Buenos Aires y una planta procesadora en Acevedo, Buenos Aires, la compañía busca expandir la superficie sembrada en el país y mejorar la calidad del grano.

Moisá gestiona diversas zonas productivas, con un foco principal en la provincia de Salta, en la región de Anta. Además, se han realizado ensayos en Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca, con el objetivo de ampliar la producción. En este proceso de expansión, la empresa estableció contacto con Bailleres, quien ya había trabajado con sésamo en Nahuel Mapá, San Luis. A partir de esta experiencia previa, se decidió continuar con el proyecto.

El profesional explicó a Todo Un País que los campos en San Luis provenían de la actividad ganadera, lo que requirió trabajos de preparación del suelo mediante rastras para transformarlos en lotes agrícolas. Esta práctica también se lleva a cabo en el norte del país con el objetivo de obtener certificaciones para garantizar sésamo libre de trazas de agroquímicos, cumpliendo así con los estándares de exportación a mercados exigentes como Estados Unidos.

Una de las principales ventajas de la producción en San Luis es la ausencia de la antigastra, una plaga que consume hojas, flores y frutos, presente en el norte del país y que requiere aplicaciones de insecticidas. Esto permite un manejo del cultivo sin agroquímicos, salvo algunos de origen orgánico, favoreciendo una producción más limpia y sustentable.

Para la próxima siembra en San Luis, se evalúa adelantar la fecha a noviembre, o incluso octubre, en función de la disponibilidad de humedad y temperaturas adecuadas. También se prevé la realización de ensayos con nuevas variedades, con el fin de optimizar el rendimiento del cultivo en la región.

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