Varios países de Europa occidental atraviesan una ola de calor excepcional para esta época del año, con temperaturas récord en pleno mes de mayo y al menos 11 muertes vinculadas al fenómeno meteorológico conocido como “cúpula de calor”.
El fenómeno se produce cuando una masa de aire caliente proveniente del norte de África queda atrapada bajo un sistema de alta presión sobre Europa occidental, provocando temperaturas inusualmente elevadas durante varios días consecutivos.
Francia y el Reino Unido registraron ayer máximas históricas para mayo. En territorio británico, la Oficina Meteorológica informó temperaturas de hasta 35 grados cerca de Londres, luego de que el lunes se alcanzaran 34,8 °C en los jardines de Kew, al sudoeste de la capital.
En Francia, el organismo MétéoFrance calificó el episodio como “excepcional, histórico e inédito” y advirtió que podría extenderse al menos hasta el fin de semana. Además, declaró alerta naranja en trece departamentos del oeste del país ante pronósticos que prevén temperaturas cercanas a los 39 grados.
El indicador térmico nacional francés alcanzó los 24,8 °C de promedio, una cifra récord para mayo. Las autoridades reportaron siete fallecimientos relacionados con la ola de calor, cinco de ellos por ahogamientos de personas que buscaron alivio en playas y ríos. Las otras dos víctimas murieron mientras realizaban actividad física.
En el Reino Unido también se registraron cuatro muertes de adolescentes por ahogamiento desde el inicio del episodio de calor extremo. Las altas temperaturas afectaron además a eventos deportivos y actividades productivas. En París, jugadores y espectadores del torneo de Roland Garros enfrentaron jornadas sofocantes de hasta 33 grados. En tanto, productores agrícolas franceses manifestaron preocupación por el impacto del calor sobre cultivos de trigo, maíz y cebada.
España también permanece bajo alerta por temperaturas “extraordinariamente altas para la época del año”, según informó la agencia meteorológica Aemet. El fenómeno afecta a casi todo el país, excepto las Islas Canarias. Especialistas en clima advierten que estos eventos son consecuencia directa del calentamiento global.
“Es una buena indicación del cambio climático en acción y probablemente se convierta en la nueva normalidad”, afirmó el meteorólogo británico Greg Dewhurst.