Los investigadores de la Justicia Federal de Villa Mercedes tenían la lupa bajo dos sospechosos, que ya habían identificado con nombres, apellidos y direcciones. Las averiguaciones y tareas de vigilancia que hicieron últimamente fueron útiles para confirmar lo que el resto de los indicios les referían. Un tal Agüero, que reside en el barrio 640 Viviendas, y otro de apellido Barroso, del barrio 365 Viviendas, se ganaban la vida con el mismo ilícito negocio, es decir, venta de estupefacientes.
En ambos domicilios encontraron unos 69 mil pesos, pero en el primero de ellos los policías dieron con el platillo fuerte: casi 23 kilos de marihuana, aquella que es conocida como «creepy», «cripy» o «cripa» y pertenece a una variedad de la planta cannabis que es de alta potencia. Tras los allanamientos, no solo arrestaron a los hilos conductores que los llevaron a la sustancia, sino también a una hermana y a un cuñado de uno de ellos. Pues el lazo entre ellos no era solo el comercio sucio, sino también la familia.
Los ahora detenidos son Agüero, de 21 años, Barroso, de 50, su cuñado de 40 y su hermana de 47. Además del estupefaciente, les incautaron siete teléfonos, una moto marca Motomel, un auto Chevrolet Zafira y una Beta Motors Zontes de 310 centímetros cúbicos y 69.270 pesos en efectivo. En tanto los chicos que estaban en ambos domicilios fueron puestos al cuidado de otros parientes.
Mientras tanto las averiguaciones continúan. Desde la fiscalía ya trabajan en verificar si hay cámaras de video en los alrededores de las casas allanadas, realizar informes socioambientales, identificar con huellas y buscar antecedentes de los ahora detenidos y dejar asentadas cómo eran las circunstancias previas a las requisas, detalló una fuente.
Los procedimientos que significaron el hallazgo de la famosa «creepy», autorizados por el juez federal Juan Carlos, tuvieron lugar el viernes y terminaron recién a la noche. En el domicilio de la manzana 2379 del barrio 640 Viviendas, donde ubicaron al más joven de los sospechosos, encontraron cinco cajas de cartón, que tenían 63 bolsas selladas al vacío, con la marihuana en forma de flores. Pesaba en total 22.905,75 pesos, precisó el informante.
En ese lugar, además, de Agüero cayeron el cuñado y la hermana del otro sindicado que situaron luego en el barrio 365 Viviendas. No era un mundo de adultos, sino que también había dos adolescentes de 17 años y un niño de 10.
En la otra casa, donde arrestaron al mayor de los sospechosos, en la manzana 4174, no hallaron droga. Pero igualmente secuestraron tres celulares, 55.800 pesos y una moto. La pareja de Barroso, su hija, quien estaba con sus hijos de uno y ocho años, fueron testigos de todo.