Halló una tarjeta de débito y, como si no hubiera mañana, la vació en minutos: hizo compras por casi medio millón de pesos

La víctima, una mujer de Villa Mercedes, había perdido su plástico del Banco Nación el 31 de enero de 2025. Ese mismo día, entre las 16:31 y las 17:17, según la teoría fiscal, Ángel David Escorra, la dejó sin fondos.
15 de abril de 2026

Si alguien encuentra dinero en la calle no hay ley que le impida adueñarse de eso que evidentemente a otra persona se le perdió. Quedará en la buena voluntad de quien lo halla luego buscar a su verdadero dueño para restituírselo. Aunque toparse con una buena cifra de cash, en estos tiempos que corren, no tiene diferencia con acertar el sorteo del Quini 6. Hallar oro, ni que se diga, ni Hollywood se atrevería a tamaño delirio. Lo que, de tanto en tanto, ocurre es que en un descuido y el apuro del momento a alguien se le pasa por alto retirar de la ranura del cajero automático su tarjeta de débito o también caérsele alguna tarjeta de crédito. Eso le sucedió a fines de enero del año pasado a una mujer de Villa Mercedes.

Para su mala fortuna, al hombre que encontró lo que le pertenecía, pese a tener el nombre completo y demás datos de la legítima propietaria del plástico, no le importó nada y, como criatura mimada de Beverly Hills, se fue de shopping. Fue más veloz, como si eso fuera una rareza, que el piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto. En cuestión de minutos, llegó a fondo y vació la totalidad de la cuenta bancaria. Gastó casi medio millón de pesos.

Ayer (martes) la fiscal Cecilia Framini le demostró a Ángel David Escorra que lo que hizo fue un delito. Lo imputó por «defraudación por uso indebido de tarjeta de débito perdida» en cuatro hechos y ahora carga con una causa penal que en tres, dos, uno podría culminar en un juicio o en un arreglo, una propuesta reparadora de naturaleza económica, en la que el imputado se verá obligado a pagar todo el daño efectuado a la víctima.

Durante la audiencia de formulación de cargos, la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) relató que Escorra realizó una serie de compras maratónicas apenas tuvo en sus manos el plástico de la denunciante. La mujer había perdido su tarjeta del Banco Nación ese mismo día.

Luego de buscarla intensamente ese viernes, se dirigió hasta la sucursal bancaria más cercana para intentar retirar lo más rápido posible sus fondos. Pero su saldo ya había quedado en cero. «Solicitó los movimientos y pudo verificar que hicieron compras con su tarjeta de débito», explicó la fiscal en la audiencia a cargo del juez de Garantías 1, Alfredo Cuello.

Gracias a un documento al que tuvo acceso exclusivo Todo Un País quedó confirmado que el imputado gastó 494.074 pesos. Hizo «bailar» el plástico esa tarde, no terminó de enfriarse que ya era utilizado en el posnet de un  nuevo comercio de la ciudad.

La primera compra quedó registrada a las 16:31 y fue por la módica suma de 18.785 pesos. Tres minutos después subió la vara y realizó una compra por $92.609. A las 16:51 efectuó un tercer pago por $63.030. Alrededor de las 17 hizo un pedido en el que abonó a modo de «seña» 35 mil pesos y a eso le sumó otros 135.000 pesos.

Ya endulzado, porque gastar lo ajeno no duele al bolsillo propio, fue «a por todo». Y a las 17:17 pudo concretar una última operación por $159.650. Un par de esas compras fueron en lugares que se dedican a la venta de repuestos de automotores.

Entre los elementos que complican al hombre están, además, de las firmas que hizo al momento de abonar con el plástico que, para nada coincidían con las de su verdadera dueña, los registros de unas cámaras de seguridad que lo captaron en los negocios cuando le daba curso a la tarjeta del Banco Nación ajena.

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