Después de casi cinco meses, todo parece encaminado para que Enzo Leonel Salina afronte un juicio por un robo que, si bien no fue violento, tuvo un botín con el que más de un ladrón se arriesgaría a ir un par de veces preso. Fue cuestión de azar, de coincidencia de tiempo y espacio para que en los fugaces minutos que le llevó requisar una fila de vehículos estacionados en una cuadra cerca de la localidad de Potrerillos se topara justamente con uno repleto de dinero en efectivo. Encontró, entre otros elementos, 4.600.000 de pesos y pensó seguro que se había sacado la lotería. Así hubiera sido si una cámara de videovigilancia y algunos testigos no lo hubieran captado en plena faena. El éxito del robo duró lo que el cash en una compra de supermercado por estos días.
Con tanta evidencia en su contra la Policía lo ubicó en su vivienda y recuperó casi la mitad de los millones sustraídos. Recién esta semana el joven fue imputado. No está detenido, pero ya sabe que tiene una causa penal sobre la espalda y que en su futuro hay un debate oral en vista.
El hombre de 23 años está imputado por “hurto simple”. Un delito que hoy no lo tiene tras las rejas y que, muy probablemente, tampoco lo haga si un tribunal llegase a declararlo culpable en el trascurso del año. En la audiencia de formulación de cargos, presidida por el juez de Garantías de la Tercera Circunscripción, Nicolás Damián Coppola, la fiscal adjunta Andrea Aguilar recordó que la sustracción fue el 8 de noviembre del año pasado, alrededor de las 20.
La víctima de 69 años había estacionado su rodado en una zona rural situada en el cruce de las rutas provinciales 2 y 40, en el departamento San Martín. Lo dejó allí, ubicado frente a un comercio, y entró al negocio. Cuando salió del local notó que su medio de movilidad no estaba como lo había dejado. Era notorio que alguien lo abrió y no lo cerró del todo. Cuando revisó su interior notó que el bolso con aproximadamente 4.600.000 pesos en efectico que dejó ya no estaba, tampoco un teléfono celular y algunos documentos personales.
Por fortuna para las averiguaciones, una cámara de video fue clave para arribar al presunto delincuente devenido en millonario en cuestión de segundos. “En las filmaciones se observa a un hombre que, tras verificar los vehículos estacionados, ingresa al rodado de la víctima y sustrae diversos elementos antes de huir hacia un descampado”, repasó la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF). El damnificado y también otras personas que lo vieron huir con el botín reconocieron a Salinas como el ladrón.
La investigación de los policías los condujo hasta la casa del joven ahora imputado. En el domicilio hallaron más de dos millones de pesos y prendas de vestir coincidentes con las registradas en los videos del hurto.
Aguilar imputó a Salina y le requirió al juez un plazo de tres meses para cerrar las averiguaciones en esta etapa de instrucción. No pidió prisión preventiva para el sospechoso, pero sí que se presente cada 15 días en la comisaría de Naschel para firmar un libro, en el que deje constancia que está sujeto al proceso penal y a disposición de la Justicia.