En un contexto todavía adverso para la actividad fabril, el uso de la capacidad instalada de la industria volvió a mostrar señales de debilidad y se ubicó en noviembre en uno de sus niveles más bajos desde marzo, de acuerdo con los datos difundidos por el INDEC.
Durante el penúltimo mes del año, la utilización promedio alcanzó el 57,7%, por debajo del 62,3% registrado en el mismo mes de 2024 y apenas por encima del 54,4% observado en marzo. Especialistas consultados coincidieron en que la industria continúa siendo uno de los sectores más golpeados de la economía, solo superado por la construcción.
Entre los rubros con mejor desempeño se destacan la refinación del petróleo, con una utilización del 86,5%, las industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (71,2%) y alimentos y bebidas (64,2%). También se ubicaron por encima del promedio los productos minerales no metálicos y el sector químico.
En contrapartida, varios sectores exhiben niveles muy bajos de actividad. La industria automotriz utilizó apenas el 46,3% de su capacidad, afectada por una menor producción de unidades, mientras que la metalmecánica -excepto automotores- cayó al 39,9%, con fuertes bajas en la fabricación de electrodomésticos.
Particularmente crítica es la situación del sector textil, con una utilización de solo 29,2%, producto del derrumbe en la producción de tejidos e hilados de algodón. También muestran retrocesos significativos el caucho y plástico, con una utilización del 41%, impactados por la caída en la fabricación de manufacturas plásticas y neumáticos.
Desde el sector industrial atribuyen este escenario a la combinación de una menor demanda interna y una mayor presencia de productos importados, factores que continúan limitando la recuperación de la actividad.