Fernando Espinoza camina relajado por San Luis. El árbitro internacional anda paciente por la ciudad que adoptó para vivir desde el tiempo de pandemia.
La gente lo mira de reojo, se preguntan y responden al mismo tiempo. ¿Es el árbitro? Nooooo, debe ser un clon, este hombre anda paciente por la vida; el otro, el árbitro, es un tipo que confronta, riguroso y hasta parece altanero.
Espinoza nació en San Martín, en el este mendocino, vino a dirigir a San Luis en sus inicios arbitrales, en los torneos Federal A y hasta fue árbitro de los ascensos de Juventud y Estudiantes al Nacional B.
Empezó en el referato a los 17 años, casi sin proponérselo y a los 19 ya estaba en la Liga Mendocina.
A los 30 se presentó en Primera División de AFA; ahora tiene 41 años y en la espalda suma más de 560 partidos arbitrados en la elite y supera los 50 en el plano internacional.
“Soy árbitro de fútbol los fines de semana, pero después soy el ‘Nani’. Me visto de árbitro y soy otra persona, soy Fernando Espinoza el árbitro, afuera soy ‘Nani”, cuenta en un mano a mano que mantuvo con el programa deportivo Dame Pelota, que se emite por Radio Dimensión (lunes a viernes desde las 19).
“Y cuando salgo de la cancha dejo el overol, que fue el trabajo, y vuelvo a la vida normal, o a tratar que sea normal, a convivir con el error del trabajo. Laburo de chico, tuve un sueño y lo cumplí. Antes las críticas me molestaban, me enfermaban, me estresaban; hoy no las leo, claro que era distinto, cuando empecé solamente había teléfono fijo y no existían las redes. Hoy tengo y tenemos los árbitros psicólogo deportivo, y uno se trata de preparar para que no afecte. El límite es cuando toca a la familia y la vida privada”, asegura Fernando, quien dos semanas atrás debió mudar a su familia durante diez días, por amenazas.
Fernando, quien este jueves inaugurará un bar en la ciudad de San Luis, asegura: “Amo San Luis, me vine en pandemia y cuando no dirijo estoy acá”. El sábado viajará a Córdoba, fue designado para Belgrano vs. Defensa y Justicia (juegan el domingo a las 21).
Se queda atento a aquella sensación que tiene el común denominador del hincha, que al verlo actuar como árbitro siente que es altanero. “No soy altanero, pero comencé muy chico, empecé con el regreso al fútbol argentino de Verón, de Riquelme. de Gago, de ‘Cata’ Díaz, de Tevez… fue el regreso de ellos y para mí fue la manera de arbitrar y que me respetaran”.
Realidad económica
Espinoza explica que un árbitro tiene un sueldo de empleado de la AFA y después suman por partido.
“Es un básico más el partido, y al ser internacional también suma diferente, pero no hay comparación con el sueldo de un jugador”, indica y aleja las sospechas que siempre rondan en torno a la desconfianza con los árbitros.
“Somos el chivo expiatorio, la salida elegante de todos. El fútbol argentino es hermoso; se dice mucho. pero la realidad es diferente, acá descendieron Independiente y River, fue campeón Tigre yéndose a la B, y Patronato jugó Copa Libertadores por ganar la Copa Argentina y la jugó mientras estaba en el ascenso. En otros países siempre ganan los mismos”.

El VAR
Espinoza no deja de lado las polémicas y se mete en el VAR (Video de Asistencia al Referí): “El VAR nos salvó muchos errores, pero creo que saca un poquito la picardía. Pasa que no se cree en el error del árbitro, pero el árbitro argentino es pedido en el mundo. Ahora por ejemplo vamos a dirigir en la Liga de Arabia, el mes pasado me tocó ir; vamos rotando. Son muchas cosas que pasan, y con tanta tecnología anulan un gol por el hombro como pasó con el gol de Lautaro (Martínez) en el Mundial, entonces me parece que el VAR tendría que ceder algo. El tiempo va a llevar a liberar algunas jugadas, que queden vinculadas a la decisión de campo”.
Y analiza una situación elemental: “El reglamento es uno solo, y es 60 por ciento interpretación y 40 por ciento ley, letra fría, es decir esto es mano y es mano, punto final. Por eso nunca vamos a estar de acuerdo el árbitro, los hinchas y los periodistas… el 60 por ciento es interpretación”.
Las apuestas deportivas
“Soy hincha de San Martín de Mendoza”, dice Espinoza y se mete en el tema apuestas, que llegaron para distorsionar el juego: “Es un tema que haya entrado al fútbol, es muy complicado y amplio; es una pena, están pasando coas que no deberían pasar”.
La preguntamos a Fernando si se da cuenta al toque si en un partido hubo apuestas, dijo que “sí”. Pero más adelante en la charla, dijo “no”. Tal vez la siguiente respuesta sea debeladora: “El árbitro es el mejor espectador, te das cuenta de todo”.
Cuenta que “estamos expuestos, investigados permanentemente, fuimos en su momento citados en AFIP y está bien que caigan inspecciones para sacar dudas, sospechas y estar tranquilos”.
Espinoza, que debutó en Primera de AFA en marzo del 2015 en un 1-1 entre Vélez y Sarmiento de Junín; y se estrenó en Copa Libertadores hace dos años dirigiendo en Colombia a Deportivo Cali y Bolívar, dice que le quedarán “unos 4 años más en el arbitraje” y cuando llegue el momento “me iré con la tranquilidad de haber hecho lo correcto”.
Fernando se fue de la radio con el termo bajo el brazo y el mate en mano, y a la salida lo cruzó Diego, un fanático de Racing que estuvo prendido a la entrevista. Con emoción le confesó: “No sabés Espinoza lo que te putee, me cansé de decirte hijo de p…; fue muy interesante escucharte desde este lugar y conocer al Nani”.
Por las calles de San Luis anda, camina y disfruta el árbitro Fernando Espinoza, el hijo de Nelly.









