La Scaloneta y los Faraones, con Messi en el olimpo

Argentina y Egipto juegan desde las 12 de aquí (13 en Argentina) por los 8avos de final. Atlanta es la sede.
6 de julio de 2026
Soplan aires de cambios en el estadio de Atlanta.

Atlanta aún guarda los anillos olímpicos de 1996, y ahora es testigo del futbolista que sigue en el olimpo: Lionel Messi jugará este mediodía, a las 13 en Argentina, como líder albiceleste ante «Los Faraones».

Argentina y Egipto chocarán en 8avos de final, y después de verlo al 10 ayer, otra vez y una vez más en un entrenamiento en la previa de un juego mundialista, uno sabe que está ante momentos dorados de un epílogo cercano.

Messi gira, ante el pedido de este periodista, y saluda a la distancia. El crack tiene tiempo hasta para las pequeñeces. En la Universidad de Kennesaw se movió la Scaloneta. Thiago Almada se acercó hasta la posición de Todo Un País y Radio Dimensión y respondió: «Esperamos un partido duro, un partido de Mundial. Ahora terminaremos de preparar todo».

Los 15 minutos de visualización para la prensa no permiten observar movimientos tácticos, pero son claves para advertir las expresiones corporales de los futbolistas. Todos están plenos, aunque algunos puedan sentirse golpeados, y llegan hambrientos a este juego. Facundo Medina, que salió sentido, le dejaría su lugar a Nicolás Tagliafico en el lateral izquierdo.

Delante de «Dibu» Martínez, ni Nahuel Molina ni Gonzalo Montiel ofrecieron las garantías de otros tiempos. Los dos llegaron tocados y se nota. De todos modos, Molina seguiría jugando en esa posición.

La historia pasa por la zona de gestación. Entre Leandro Paredes y Nicolás González pelean por un lugar entre los 11. A no ser que el DT pegue un volantazo fuerte y mandé a los dos, lo que no parece probable.

Arriba Messi, y veremos si Lautaro Martínez o Julián Álvarez. Quien escribe no descarta a Giuliano Simeone, pero es más una expresión de deseo, para tener a alguien que penetre por afuera, como lo hacía «Fideo» Di María.

Nombres propios sobran y capacidad colectiva también. Este es un grupo comprobada como campeón. Pero como la vida siempre es y será hoy, y ahora… Hoy y ahora la Scaloneta deberá transitar por un nuevo desafío. Es el desafío de seguir puliendo lo individual y colectivo, el tiempo que en fútbol siempre es presente.

El rival

Egipto obtuvo una histórica clasificación a los octavos de final luego de empatar 1-1 ante Australia y ganar 4-2 en los penales. Pasó su primer partido de eliminación directa en su historia mundialista. Los dirigidos por Hossam Hassan, aún el máximo goleador histórico con 67 tantos, demostró en este torneo una notable solidez defensiva y talento individual.

Se mueve con un 4-2-3-1, que implementó en los cuatro partidos de esta Copa del Mundo, aunque en partidos anteriores ante equipos de mayor poderío ofensivo también jugó con línea de cinco defensores, que es lo que haría hoy.

Egipto espera a sus rivales en un bloque medio y sale a golpear los espacios a puro contraataque con la velocidad de Zico y Ashour, autor de dos goles.

Párrafo aparte para Mohamed Salah, la estrella de «Los Faraones». El extremo, desvinculado de Liverpool tras 9 años, está a un gol de igualar a su propio entrenador en el registro histórico de goleador de su país.

En esta Copa apenas tiene un gol en esta edición, en el 3-1 sobre Nueva Zelanda, y las estrellas son Ashour y Omar Marmoush, de Manchester City.

El principal defecto que presenta Egipto se encuentra en los laterales. Ahmed Fatouh y Karim Hafez alternaron por izquierda y se vieron sobrepasados en varias ocasiones, al igual que Mohamed Hany en la otra banda. Es hora de jugar. Es hora de seguir ganando.

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