La Toma vivió este domingo una tarde especialmente dedicada a los más chicos. La celebración por el Día del Niño reunió a más de 1.300 niños y niñas en la Casa de la Cultura y sus alrededores, en una jornada que tuvo como protagonistas al juego, la diversión y el encuentro de las familias.
Desde temprano, el predio comenzó a recibir a chicos acompañados por sus familias. La convocatoria fue creciendo hasta convertir el lugar en un espacio multitudinario, donde se desarrollaron numerosas propuestas recreativas preparadas especialmente para la ocasión.
La jornada contó con 15 peloteros, juegos de kermés y recreativos, tejo, sapo, ludo y yenga, además de maquillaje artístico. Los payasos y personajes también tuvieron un papel central en la celebración, junto con la animación de Gaby García, que acompañó el desarrollo de las distintas actividades.
Uno de los aspectos destacados fue la participación de distintas áreas municipales. Desde Cultura se trabajó especialmente en la decoración y ambientación del lugar, mientras que el área de Deportes aportó juegos de mesa y propuestas recreativas para los chicos.

La organización también contempló la entrega de juguetes para todos los niños y niñas que participaron. Al momento del ingreso, cada chico era registrado y recibía un número para facilitar posteriormente la entrega de los obsequios.
La merienda fue otro de los momentos importantes de la jornada. Para la ocasión se prepararon 1.500 panchos, destinados a los niños que participaron del festejo.
Durante la celebración, el intendente Walter Contreras dirigió unas breves palabras a los presentes. Saludó a los niños y niñas y sostuvo que, aunque los adultos hayan crecido, también conservan “un niño dentro”, antes de pedir por la protección de los chicos que se encontraban en el lugar.
El jefe comunal también agradeció a las familias que se acercaron y reconoció el trabajo de las áreas de Cultura y Deportes y de los empleados municipales que hicieron posible la realización del festejo.
Desde el área de Cultura y Turismo, su responsable, Yohana Zalazar, destacó la magnitud de la convocatoria y el trabajo realizado para llevar adelante la celebración. “Hubo más de 1.300 niños, fue un día colmado de gente”, señaló al repasar las distintas actividades desarrolladas durante la tarde.

El buen clima acompañó una jornada que se extendió con una importante presencia de público y que terminó dejando una postal de la ciudad marcada por la participación de las familias y la alegría de los más chicos.
“Ver a los niños felices es lo mejor que puede pasar en La Toma”, resumió Zalazar al evaluar la celebración.
La tarde concluyó con la entrega de los obsequios y con la satisfacción de quienes participaron de una fiesta que, por su convocatoria y por la cantidad de propuestas, convirtió a la Casa de la Cultura en el punto de encuentro de cientos de familias tomenses.
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