De “Morti” a “Pimienta”: la historia de una voz que quedó en la memoria de La Toma

Ángel Mortara fue mucho más que una voz reconocida de la radio y los escenarios de La Toma. Fue locutor, animador, músico, cantante, vecino y, sobre todo, una persona siempre dispuesta a acompañar y colaborar. Su partida deja un profundo vacío en la comunicación y la cultura local, pero también una memoria hecha de canciones, encuentros, amistades y recuerdos que seguirán formando parte de la historia tomense.
12 de agosto de 2026

La noticia del fallecimiento de Ángel Mortara golpeó este martes a La Toma. Después de luchar contra una enfermedad y atravesar un tiempo de internación, se fue una de esas voces que durante décadas estuvieron presentes en la vida cotidiana de la comunidad, en las radios, en los escenarios, en las peñas, en las fiestas familiares, en los actos y en tantos encuentros donde siempre había lugar para una palabra, una canción o una mano tendida.

Hay personas que, con el paso de los años, terminan formando parte de la identidad de un lugar. No necesariamente porque hayan ocupado cargos importantes o buscado protagonismo, sino porque estuvieron presentes en innumerables momentos de la vida de una comunidad. Ángel Mortara fue una de ellas.

Para muchos fue simplemente Ángel. Para varias generaciones de tomenses fue “Pimienta”, el nombre con el que se hizo conocido en el ambiente radial y artístico y que acompañó buena parte de su trayectoria.

Su voz pasó por distintas radios de La Toma y fue una presencia reconocible para varias generaciones. Pero su vínculo con la comunidad excedió los micrófonos. Fue un animador muy convocado para conducir peñas, fiestas familiares, actos, festivales y encuentros populares. Allí donde hacía falta alguien que supiera llevar adelante una celebración, presentar a un artista o acercarse al público, Ángel estaba.

La Fiesta Nacional del Mármol Ónix también lo tuvo entre sus animadores en distintas ediciones, como parte de una trayectoria ligada estrechamente a las celebraciones y expresiones culturales de la localidad.

La música fue otra parte esencial de su vida. Fue músico y cantante, integró agrupaciones folklóricas y participó de numerosos escenarios y encuentros culturales. Pero quizás una de sus características más recordadas sea otra: su predisposición.

Ángel tenía un espíritu colaborativo y solidario. Era de esas personas a las que se podía recurrir cuando hacía falta una mano. Muchas veces estaba simplemente porque quería estar, porque entendía que formar parte de una comunidad también significaba acompañar y ayudar a que las cosas sucedieran. Ese modo de ser fue construyendo un afecto que trascendió ampliamente al ambiente radial y artístico.

Por eso, detrás de “Pimienta” siempre estuvo Ángel, el vecino cercano, el hombre que podía pasar de un escenario a una charla cotidiana con la misma naturalidad.

En lo personal, su partida me encuentra además con una memoria que viene de mucho más atrás. Fuimos vecinos desde la infancia. Nuestras casas estaban a poco más de una cuadra de distancia y la Escuela N.º 114 “Dr. Ricardo Gutiérrez” quedaba a una cuadra de su casa y a dos de la mía.

No fuimos compañeros de grado, pero compartimos escuela, recreos, clases de educación física y, sobre todo, tardes de juego en el barrio. En aquellos días, para nosotros era “Morti”; algunos también le decían “Mortimer”. Eran sobrenombres de aquella época, de los compañeros de escuela y de la barra del barrio.

Antes de ser “Pimienta”, antes de la radio y de los escenarios, estaba aquel “Morti” o “Mortimer”, según quién lo llamara, con quien compartíamos el trompo, las figuritas, los barriletes, las bicicleteadas, el fútbol y tantos otros juegos de aquellos años de infancia.

Ángel Mortara, en una fotografía compartida en sus redes sociales, donde queda retratada la sencillez y cercanía de quien durante décadas fue una voz reconocida de la radio y la cultura de La Toma.

El fútbol era una de sus pasiones. Quienes jugaban con él también le pusieron otro apodo: “Falcao”, por su habilidad y gambeta con la redonda.

Morti, Mortimer, Falcao y, con los años, Pimienta. Cuatro nombres que quedaron asociados a distintas etapas de una misma vida, el compañero de escuela, el chico del barrio, el delantero hábil con la pelota y, finalmente, el hombre cuya voz se hizo conocida en las radios, los escenarios y las celebraciones de La Toma.

Son recuerdos sencillos, pero hoy adquieren otro significado. Porque detrás del locutor, del animador, del músico y del cantante estaba también aquel chico del barrio, el vecino con quien compartimos una parte de una infancia que quedó definitivamente atrás.

Con los años, cada uno siguió su camino. Ángel encontró en la radio, la animación y la música una forma de expresarse y de relacionarse con su comunidad, sin perder aquella cercanía que lo caracterizaba.

Por eso su partida provoca una tristeza que excede al ambiente artístico y radial. Se va una voz conocida, pero también una presencia que estuvo en celebraciones, festivales, actos, reuniones familiares, peñas y encuentros populares.

Ángel “Pimienta” Mortara, en una imagen que refleja su cercanía y sencillez. Desde la dirección de la Escuela N.º 114 “Dr. Ricardo Gutiérrez”, donde transcurrió parte de su infancia, destacaron su permanente colaboración en actos, peñas y números artísticos: “Gracias por tanta entrega. Te vamos a recordar con mucho cariño”.

Y quedan las huellas. Queda su voz en las radios. Quedan sus canciones, los escenarios y las fiestas que animó. Quedan las historias de quienes compartieron con él micrófonos, escenarios y momentos de la vida.

Y quedan también los recuerdos más simples, los del barrio, la escuela, los recreos, los juegos y aquellos partidos de fútbol en los que alguna vez fue “Falcao”.

Quizás por eso sea difícil pensar en “Pimienta” solamente en tiempo pasado. Para muchos seguirá apareciendo en una radio, detrás de un micrófono, anunciando una canción o animando una fiesta. Y para algunos, además, seguirá siendo aquel Ángel del barrio, el chico de los recreos, de los barriletes, del fútbol y de aquellas tardes que parecían no terminar nunca.

Se fue Ángel “Pimienta” Mortara. La Toma lo despide con tristeza y gratitud. Por su voz, por su música, por tantos momentos compartidos y, sobre todo, por haber sido una de esas personas que hicieron comunidad casi sin proponérselo.

Hasta siempre, Ángel. Hasta siempre, “Morti”.

 

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