La golpiza fue hace poco más de dos meses, pero los agresores Nahuel Edgar Tissera y Diego Damián Gauna tuvieron que medirse cara a cara con la Justicia, mejor dicho con el joven al cual atacaron, estos últimos días en tribunales. El fiscal instructor 4 de Villa Mercedes, Leandro Estrada, ordenó sus arrestos la semana pasada.
Luego de ser imputados por producirle serias lesiones a la víctima, a la salida de un bar super céntrico de la ciudad, los acusados usaron la alternativa de conciliación y cierre de causas que tanto impulsa ahora el nuevo Código Procesal Penal de la Provincia. Tissera y Gauna se inclinaron por ofrecerle al damnificado algo a cuyos encantos pocos son inmunes: dinero. Eso sí, no mucho.
Ante el fiscal y el juez de Garantías, su representante, la defensora oficial Ximena Bértoli, informó que están dispuestos a pagarle, entre los dos, 200 mil pesos al denunciante, a quien le provocaron heridas que le demandaron no menos de 30 días de recuperación.
La propuesta fue anunciada en la audiencia del lunes, en la que los imputados fueron liberados luego de cuatro días de detención en una comisaría. Pero la última palabra, es decir si habrá o no acuerdo, la tendrá la víctima. Puede que acepte ese dinero o que lo rechace por ser irrisorio y eso abra una suerte de puja que lleve a los otros a ofrecer más plata o que el damnificado le diga «no» a cualquier cifra, por más tentadora que resulte, porque tiene interés en llevar a juicio a sus atacantes.
La paliza fue el 3 de abril, en Tucumán y Lavalle. La fiscalía reconstruyó, gracias a una cámara de seguridad que captó con gran claridad la agresión, que todo aconteció a las 6:02. Según ese registro, Tissera fue quien lanzó el primer golpe y le siguió Gauna con una trompada y una patada.
Le provocaron al otro joven una contusión cerebral y edema en la región parietal derecha, señaló Estrada en la audiencia de formulación de cargos. Ambos fueron imputados por «lesiones graves».








