El juez de Garantía N° 1 de San Luis, Juan Manuel Montiveros Chada, resolvió prorrogar por sesenta días la prisión preventiva de los tres imputados de asaltar a un matrimonio de ancianos en el paraje Árbol Solo, en febrero del año pasado, y darles una paliza con la que causaron la muerte del hombre, Carlos Lucero, de 77 años, producida meses después.
De este modo, Diego Martín Becerra, Cristian Sebastián Sosa y Ramón Ceferino Núñez continuarán alojados en la Penitenciaría provincial, mientras la Justicia Penal continúa con el proceso judicial por los delitos homicidio en ocasión de robo y robo calificado por ser en despoblado y en banda.
La prórroga del encarcelamiento provisorio fue dispuesta en una audiencia solicitada por la fiscal adjunta Ornella Costa, con el propósito de pedir la extensión de las medidas coercitivas que pesan sobre los acusados.
Durante la audiencia, la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) argumentó que se mantienen vigentes los peligros de fuga y de entorpecimiento de la investigación por parte de los imputados, fundamentos que la Fiscalía ya había expuesto en instancias anteriores.
El juez Montiveros Chada dispuso la prórroga al considerar la necesidad de resguardar el proceso investigativo, el cual aún se halla en curso y contempla la producción de nuevas medidas de prueba, entre ellas ruedas de reconocimiento de personas.
El delito por el que están sospechados los tres detenidos fue cometido el domingo 2 de febrero de 2025, en una vivienda rural del paraje Árbol Solo, distante 21 kilómetros al norte de la localidad de Los Manantiales (ex Villa General Roca).
Tres hombres llegaron a media mañana a la casa en un Renault 12 rojo y pidieron agua porque supuestamente tenían un problema con el auto. Fue una excusa para cerciorarse de que los ancianos, Carlos y Ramona Elia Mercau, de 74 años, estaban solos. Se fueron, pero a eso de la una de la tarde, volvieron.
Golpearon a los dos ancianos y con él se ensañaron pegándole en la cabeza, hasta producirle una fractura de cráneo. Les robaron dos millones y medio de pesos, documentos y otros objetos de valor. Más tarde, una vez socorridos, Carlos y Ramona fueron llevados al Hospital Central Ramón Carrillo, de la ciudad de San Luis. Pero él nunca se pudo recuperar: permaneció internado hasta su muerte, ocurrida el 17 de septiembre, como consecuencia de la golpiza.