Lucero, el descubridor de Balerdi: “Leo jugaba de 10”

Luis tiene 62 años y lleva 40 orientando a los niños que juegan a la pelota. Es el hacedor del primer futbolista sanluiseño que jugará un Mundial. Lo recibió en Los Porotitos a los 4 años y medio.
29 de mayo de 2026
Ayer y hoy. La relación de Luis Lucero y Leo Balerdi se sostiene en el tiempo, con afecto y reconocimiento.

Luis Lucero tiene 62 años y lleva cuatro décadas como entrenador de fútbol infantil, 20 de ellos trabajó en Sportivo Pueyrredón, en la ciudad de Villa Mercedes.

El jueves, cuando la AFA publicó la lista de los 26 convocados para el Mundial, el DT estaba cerrando la clase de fútbol en su escuelita, la EAFI (Escuela Amigos del Fútbol Infantil).

Esa noche lo llamamos para coordinar la entrevista, al filo de las 21:30. Hacía instantes había llegado a su casa. “Estaba despidiendo a los chicos y a los familiares que los van a buscar cuando termina un entrenamiento, y ahí un papá me dijo ‘escuchaste, lo convocaron a Leo’. Ya cuando llegué a casa todo era un alboroto”, cuenta Luis Lucero, el DT que descubrió a Leonardo Balerdi, el primer futbolista sanluiseño en llegar a un Mundial.

“Es algo hermoso y maravilloso”, afirma “Tortuga” Lucero. “Leito ingresó a los 4 años y medio a la escuelita Los Porotitos; fue por un amigo que tenemos en común con el papá. Así comenzó esta gigante historia”, indica el entrenador, que convivió 10 años con el hoy capitán del Olympique de Marsella. Fue hasta que Leo, a los 14, partió de Sportivo Pueyrredón a Boca.

“Afuera de Villa Mercedes, la primera vez que tuvimos un torneo fue en Embalse de Río Tercero. Leo es categoría 1999 y fuimos con la ‘98, debe haber tenido entre 6 y 7 años, fue su primera salida”, rememora Lucero.

La confesión desanda el camino del hoy defensor: “Leo jugaba de 10, era un todoterreno, jugaba libre. Empezó de 10 por su pegada, altura y habilidad; tiene muchas cualidades, que están a la vista, lo destacan su técnica y su espíritu. Y es un ser humano excepcional, un líder muy positivo e inteligente. De pequeño uno veía que sus compañeros lo seguían; nunca perdió la humildad”.

El pequeño Balerdi jugaba con la camiseta número 10 en la categoría ‘99, y con la 7 en la categoría ‘98.

De Villa Mercedes, Leo se fue a Boca con 14 años. Le puso el ojo el captador de talentos “Xeneize” Diego Mazzilli. A esa edad, ya había debutado en la Primera de Sportivo Pueyrredón, en la Liga Mercedina.

“Cuando lo mandan a jugar de marcador central en Boca, fue Rolando Schiavi (DT de la Reserva) el que lo decidió. Leo no quería bajar, y en una charla le digo ‘escuchame, si te dicen que trabajes de central, hacelo, te va a servir’. Estaban Juan Simón y Schiavi como técnicos en Boca. Le dije que iba a terminar siendo como Simón. Incluso hoy, parado por la izquierda, es como si fuese ambidiestro”.

Carné de infantiles de Sportivo Pueyrredón, en la Liga Mercedina.
De Porotito a crack.

Poco acá, todo en Europa

Balerdi hizo todas las inferiores en Boca: fue campeón en la 9ª, 8ª, 7ª y 5ª. Con 17 años, Schiavi, técnico de la Reserva, convocó al puntano para que formara parte del preliminar.

A comienzos del 2018, de la mano de Guillermo Barros Schelotto, subió a Primera. Debutó en agosto, con 19 años, ante Huracán. Rápidamente Barcelona de España buscó ficharlo.

El «Xeneize» no pudo disfrutar casi nada a «Leo», se marchó tras jugar apenas 5 partidos oficiales en la Primera de Boca.

A los 20 años se lo llevó Borussia Dortmund de Alemania por 12 millones de euros por la totalidad del pase.

Estuvo una temporada en el gigante alemán, y pasó a Olympique de Marsella en 2020. Estuvo un año a préstamo, y a mediados del 2021 lo compraron por 15.5 millones de euros.

Tiempo presente. Respeto y gratitud de ambos.

Recuerdos vivos

Luis saca fotos del baúl de los recuerdos. Leito y Leo, pequeño y adulto… en los Porotitos… en las inferiores de Pueyrredón… los carné de fichaje en la Liga Mercedina… jugando en Boca… y Luis y Leo juntos, en diferentes situaciones… camisetas autografiadas del paso por Boca, Olympique de Marsella y la Selección. “Un gusto, una reliquia, esto superó todas las expectativas”, indica el formador, y recuerda: “En esas charlas bohemias con los amigos, cuando inicié la escuelita, dije ‘voy a sacar un niño que llegue a Primera a nivel nacional’; esa utopía ya superó a todos los sueños”.

Sobre el apodo de Luis, “Tortuga”, fue Leo quien lo rotuló: “Estábamos en el lago, en la pista de atletismo, lo acompañé a trotar y cuando parábamos para hacer abdominales, yo también me puse a hacerlas; cuando se acerca Leo, yo quiero pararme, me cuesta, y ahí me dice, ‘profe, parece una tortuga al revés’”, recuerda Luis, mientras se le escucha la sonrisa del otro lado del teléfono.

Luis y Leo, DT y jugador, juntos en 2012, antes de un partido de inferiores de la Liga Mercedina.

El llamado de Boca

“Hay un seguimiento que le hizo Boca, Leo era pequeño y varias instituciones lo vieron. Hasta que un día, un sábado que nunca voy a olvidar, me llaman por teléfono a casa, desde un número de Buenos Aires y se presenta como Pablo Budna. Me dice que necesitaba que Leo Balerdi se presente en Boca el 21 de enero. Leo cumple años el 26 de enero, y la llamada me sorprendió enormemente. El lunes la familia tenía que decidir. Cuando corté, llamo a mi hija que me ayude con la tecnología, empezamos a averiguar y sí, era verdad”. Budna hoy es el director deportivo de Nacional de Uruguay, fue secretario técnico de Boca, y trabajó reclutando jugadores en Manchester United y Arsenal, de Inglaterra.

Luis sigue el relato: “El sábado, antes del lunes de la decisión, teníamos la entrega de premios del infantil, que se había demorado de diciembre a enero. Vamos a esa entrega en el Club Pringles y le digo a Flavio, al papá de Leo, que al finalizar necesitaba hablar con él. Leo vivía en la calle Paraguay y ahora en la Rivadavia. Vamos con Flavio cerca de la calle Rivadavia, a la vuelta del barrio La Mula, en la esquina del mercado, y ahí tomamos un café y le comento del llamado de Boca. Le dije que me pidieron que hablara con los padres y que la respuesta era para el lunes. En la familia, todos son fanáticos de Boca”.

“El lunes me llama Flavio y me dice ‘dales el OK’. A la gente de Boca les pasé el número de los padres y así empezó esta bonita historia”, recuerda Luis Lucero.

El “Tortuga” habla de la importancia del respaldo: “Leo tiene una familia de clase media, bien, que siempre lo acompañaron. Lo veían asiduamente, pero estar lejos de la familia es difícil. Ahora todo es color de rosa, pero no es fácil llegar a profesional, más en un club grande como Boca en el que conviven todo el tiempo con la competencia, y hay que hacerse valer. Hay veces que no te toca jugar, otras quedás hablando solo con la almohada y no sabemos cómo es ese día a día. Muchos niños no están preparados, es dificilísimo y hay que tener personalidad, carácter y amor propio para tratar de llegar. Todo eso tuvo Leo”.

Luis Lucero y Diego Mazilli, uno lo guió a Leo de chico y el otro en Boca a partir de los 14. A los dos, Balerdi los invitó a La Bombonera, cuando debutó como titular en la Selección Mayor, el 19 de noviembre de 2025 ante Perú. Cuando se vieron en la cancha, supieron que Leo los había ubicado juntos. Enorme gesto.

La mirada sobre el cuerpo técnico

“Scaloni llevó a Leo al Sub 20, cuando salieron campeones en España. Lo conoce de juveniles; además fue sparring en el Mundial de Rusia, lo conoce profundamente. Y Samuel y Ayala, que fueron dos centrales, dos emblemas, son ayudantes de Scaloni. Todo eso es muy importante”, indica Lucero.

Balerdi fue campeón con la Sub 20 en L´Alcúdia 2018. En aquel certamen en España, el zaguero fue clave para el trofeo que llegó gracias al triunfo 2-1 ante Rusia, en la final. Se trató del primer gran paso de Scaloni como DT, aunque en aquel entonces nadie sabía que se iba a transformar en el técnico fijo de la Mayor poco tiempo después.

Scaloni luego lo citó al Seleccionado de elite. Desde el 2019 casi siempre estuvo en las nóminas. Leo lleva 11 partidos vestido de Selección Mayor, entre los oficiales y los amistosos

Leo es una firma alternativa para comenzar el Mundial como titular.

Sensaciones y emociones

“Debemos mirar en se espejo, en ese ejemplo de niño, de criaturas que todos corren atrás de la pelota. Nos pasa a la mayoría de los técnicos, esa imagen de las criaturas que van creciendo, que algunos tienen la posibilidad de llegar y jugar, y otros no. Pero lo esencial es ayudarlos a ser buenas personas; esto que pasa es gratificante para él, por su sacrificio, y para la familia que lo acompañó siempre, también para los amigos y conocidos. Todos felices”, indica Luis.

 

Primera persona

“En lo personal, es una grandísima satisfacción y tremenda alegría. Ojalá pueda llegar a jugar en el Mundial, y si no, lo que siempre hablamos, que ponga su identidad, como hizo hasta ahora. Nada viene de arriba, todo es sacrificio y él lo tiene muy claro. De pequeño, el padre me preguntó cómo lo veía, y le dije, ‘es un chico maravilloso, que cuando entra a la cancha se transforma, ése es su hábitat, es un todo terreno’. Quedó como anécdota. Leo es muy noble, servicial, humano, tiene todos los buenos calificativos”.

Luis asegura: “Todo eso viene de la casa, siempre se lo dije, la familia lo cobijó y ayudó siempre, y eso es primordial. Después, los profesores encaminamos y ayudamos, pero todo parte de la casa”.

“Que triunfe y siga triunfando, como cuando era niño; se lo merece porque siempre va para adelante y tiene un corazón tremendo”. Lo firma Luis “Tortuga” Lucero, el formador que descubrió a Leo Balerdi.

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