Martín Ochoa, uno de los galardonados del Premio Polo Godoy Rojo: «El cine es mi vida

El guionista y director mercedino valoró la distinción por su aporte a la cultura audiovisual de su ciudad y del resto de la provincia. Está muy cerca de estrenar el documental sobre la Calle Angosta.
15 de mayo de 2026
Martin Ochoa recibe el galardón de manos del rector de la UNSL Raúl Gil

Para Martín Ochoa, el cine es muchas cosas: un vehículo de expresión, un medio de denuncia, uno de los lenguajes de la industria del entretenimiento, su manera predilecta para contar historias. Pero, esencialmente, ocupa un lugar fundamental en su forma de enfrentar la vida: «Es la llamita que me mantiene encendido junto al amor de mi familia», dijo. El cineasta mercedino fue uno de los galardonados en la reciente edición del Premio «Polo Godoy Rojo», que otorga la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) para reconocer a las personalidades que contribuyen al desarrollo cultural de la provincia.

«La verdad que no me lo esperaba para nada, por eso me sorprendió gratamente. Estoy muy contento porque es un reconocimiento que tiene mucho prestigio en nuestra provincia, sumado a que fue por el voto de mis colegas del sector audiovisual», expresó el director que está a punto de estrenar el esperado documental sobre la Calle Angosta.

La gala de premiación fue parte de la ceremonia general que la universidad realizó para conmemorar los 53 años de su creación, en el auditorio Mauricio López. En esta oportunidad, además de la distinción a Ochoa en la categoría «Cine y/o Artes Audiovisuales», hubo destacados en «Teatro», que fue dirigida al Grupo de Teatro Popular ‘Los Pirípulos’, con una Mención Especial para Alberto Palasí.

Para Martín, la elección fue un «mimo» especial en un contexto muy difícil para la realización cinematográfica. «Esperamos que llegue un cambio cultural y vuelvan las políticas de Estado en las que se deje de demonizar la cultura y se la apoye. Un pueblo sin cultura es un pueblo chato, ignorante, manipulable; necesitamos que la gente potencie su talento, su creatividad y que el arte llegue a todos los barrios. No es un eslogan», afirmó.

Más allá de las circunstancias, sostuvo que siempre lo mueve el deseo de escribir un guion y filmar una película. «Más allá de las limitaciones económicas, lo que te empuja es el deseo de contar historias, el trabajo colectivo que es el arte cinematográfico y, por supuesto, que este tipo de premios son un incentivo», afirmó.

Su vínculo con el oficio de narrar en 24 frames por segundo para llevarlo a la pantalla grande es de toda la vida, pero lo convirtió en su profesión de forma definitiva y permanente hace aproximadamente 25 años. Participó en numerosos rodajes con distintos roles, pero llegó a dirigir su primer largometraje de ficción con «Una casa con diez pinos».

«Fue un momento bisagra de mi carrera, que me abrió muchísimas puertas, no solo por la difusión de los trabajos anteriores, sino porque también me dio un empujón para meterme en la parte más profunda del lago», dijo a modo de metáfora.

En los últimos años, Ochoa se metió de lleno en el género documental e hizo foco para retratar algunas historias y personajes de la historia de su ciudad y de otras partes de la provincia. Grabó sobre la vida de la exviceintendenta Verónica Bailone, dirigió sobre la vida del ingeniero y topógrafo Germán AvéLallemant, retrató el histórico Asalto al Banco Nación y desde el año pasado trabaja en una producción sobre la Calle Angosta. «Estamos en las últimas etapas de posproducción de color y sonido y pronto lo vamos a estrenar», expresó.

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