El discurso del gobernador Claudio Poggi pareció apuntado a construir clima político. Sin estridencias, sin sobreactuaciones ni consignas de barricada, eligió hablar en tono moderado, casi pedagógico, sobre los temas que estructuran el futuro de la provincia: la educación como eje ordenador y la necesidad de una reforma constitucional que actualice el funcionamiento institucional de San Luis.
No es un dato menor. En una época donde la política muchas veces se expresa a los gritos, Poggi optó por moderación, no tribuneó ni buscó profundizar grietas: habló de estándares institucionales, de modernización democrática, de reglas más claras y previsibles. Incluso al referirse a los recursos naturales, introdujo una noción estratégica al plantear el agua como patrimonio central, no solo en términos ambientales sino como vector de desarrollo, crecimiento y proyección de largo plazo. Sin embargo, esa imagen que proyectó Poggi tuvo un contraste inmediato dentro y fuera del recinto; una contracara que llevaron adelante dirigentes que responden al exgobernador Alberto Rodríguez Saá.
El mismo que alguna vez armó un plan para desestabilizar al gobierno de Poggi e instruyó a sus legislado res a “romper todo”, esta vez a través del presidente de su bloque de diputados, Lucas Caime impidió que sus diputados integraran las comisiones de cortesía que debían recibir al Gobernador —una práctica institucional básica en la apertura de sesiones— que ni siquiera el kirchnerismo más duro le negó al presidente Javier Milei en su discurso ante el Congreso.
En paralelo, en las calles adyacentes a la Legislatura, la protesta encabezada por ATE derivó en episodios de violencia que remiten a escenas recientes que la sociedad puntana ya ha rechazado.
No se trata solo del enfrentamiento con la policía, sino de una lógica de acción que —aún cuando se trate de reclamos legítimos—vuelve sobre métodos que ya demostraron su límite, incluso con derivaciones judiciales en antecedentes cercanos, como la toma del edificio municipal durante los primeros días de gestión del intendente Gastón Hissa en la ciudad de San Luis. Como aquella vez, el protagonista fue Fernando Gatica, por mucho el dirigente más alineado con el exgobernador Rodríguez Saá.
Encontrar y marcar estos contrastes nos permite definir, en buena medida, el tipo de cultura democrática que San Luis quiere consolidar.
SENADOR MARTÍN OLIVERO
Un discurso apuntado al futuro de San Luis
Creo que el Gobernador dio un discurso bien focalizado, centrado en una política muy importante que lleva adelante desde el gobierno como es la educación.
En ese sentido hizo un repaso contundente de cincuenta programas en ejecución y planes que la convierten en una política pública muy fuerte: la educación como una herramienta de transformación social.
Y también presentó la iniciativa legislativa para impulsar una reforma constitucional. La Constitución actual, que es una muy buena constitución, ya tiene cuarenta años de vida, hay que readaptarla, adecuarla a las nuevas necesidades de nuestra sociedad; así que este proyecto de reforma que anticipó el gobernador tiene como pilar fundamental el mejoramiento de la institucionalidad, y eso es muy bueno.
En cuestiones como la posibilidad de introducir ciertos cambios en el Poder Ejecutivo, y sugerir otros para el Legislativo y el Judicial me parecen algo muy novedoso.
Creo que fue un discurso muy conciliador, un discurso proyectado hacia el futuro de la sociedad, a lo que él espera del San Luis que viene. Me pareció un muy buen discurso
Educación: diez políticas clave de un universo que llega al medio centenar
• 190 días de clases: Cumplimiento ininterrumpido del calendario escolar en 2024 y 2025, con inicio en tiempo y forma del ciclo 2026 el 23 de febrero.
• Universalización de la Sala de 3 años: Creación de 133 nuevas salas; la tasa de escolarización pasó del 32,56% al 65,69%.
• Congreso Internacional de Educación: Primer edición del congreso “San Luis, cuna de maestros”, los días 16 y 17 de octubre, con apoyo de la Fundación Varkey. Eje temático: IA aplicada a la pedagogía.
• Feria Nacional de las Ciencias 2026: San Luis será sede nacional por primera vez. Las instancias se realizarán la semana del 5 de octubre.
• Programa de Comprensión Lectora “Queremos Aprender”: Se duplicó la cantidad de alumnos con niveles mínimos esperados en lectoescritura. Extendido a primaria completa y al primer ciclo del secundario en 2026. Proyecto de ley para convertirlo en política de Estado.
• Programa de Matemática “Queremos Resolver”: Piloto en 43 escuelas en 2025; extendido a todas las escuelas primarias y al secundario en 2026.
• PANE – Plan Alimentario Nutricional Escolar: Desayuno/merienda para 107.392 alumnos (100% de escuelas públicas) y almuerzo para 63.370 (60%). Sostenido por 70 pymes proveedoras.
• Reconocimiento del Doble Cargo: En 2024 se reconoció el doble cargo salarial para 3.035 docentes que lo ejercían sin compensación correspondiente.
• Diplomatura en Inteligencia Artificial para la Enseñanza: Con aval de la Universidad Austral. Se inscribieron 10.700 docentes y directivos (80% del total). El gobierno beca a todos.
• Intercolegiales Deportivos y Culturales : Récord histórico en 2025 con 68.000 alumnos inscriptos (50% más que en 2024). En 2026 se suman atletismo y natación. En los Culturales pasaron de 9.000 inscriptos en 2024 a casi 20.000 en 2025.