La plaza Independencia se vistió este sábado de celeste y blanco para recibir una de las ceremonias patrióticas más significativas del calendario nacional. Más de 700 alumnos de 4° grado y 6° año de doce establecimientos educativos participaron de la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, mientras que 85 soldados ingresantes de la Guarnición Ejército San Luis realizaron su Juramento de Fidelidad, en una ceremonia conjunta que tuvo lugar por primera vez en el principal espacio público de la capital puntana.
El acto fue encabezado por el vicegobernador de la provincia, Ricardo Endeiza, acompañado por el intendente de la ciudad, Gastón Hissa, y el ministro de Educación, Guillermo Araujo. La jornada conmemoró un nuevo aniversario del Paso a la Inmortalidad del general Manuel Belgrano y reunió a familias, docentes, autoridades y vecinos.
Tras el ingreso de las banderas de ceremonia, la entonación del Himno Nacional Argentino y una invocación religiosa, el veterano de la Guerra de Malvinas y presidente del Centro de Excombatientes “2 de Abril”, Ofaldo Lucero, fue el encargado de tomar la promesa a los estudiantes. El tradicional “¡Sí, prometo!” resonó en toda la plaza cuando cientos de niños y jóvenes extendieron sus brazos hacia la enseña patria para asumir formalmente su compromiso de lealtad.
Durante la ceremonia, el ministro Araujo destacó el valor de estos actos en el contexto actual. Señaló que representan una oportunidad para fortalecer la unidad, la empatía y el sentido de pertenencia, y afirmó que el amor a la Patria se construye también en los gestos cotidianos, en el respeto por los demás, en el esfuerzo compartido y en la valoración del trabajo de las familias y los docentes.
La actividad reunió a estudiantes de escuelas generativas, técnicas y de educación pública autónoma de la ciudad de San Luis, además de una institución educativa proveniente de Río Grande. Para los alumnos de cuarto grado significó la primera promesa formal a la Bandera, mientras que para los jóvenes de sexto año representó una reafirmación de aquel compromiso asumido durante la infancia.
Uno de los momentos más destacados de la mañana llegó con la participación de los soldados ingresantes al Ejército Argentino. Por primera vez, la ceremonia militar se integró al acto civil en la plaza Independencia. Frente a familiares y vecinos, los jóvenes soldados pronunciaron su juramento de fidelidad a la Bandera Nacional, guiados por el jefe de Tropas, el coronel Andrés Delgado.
Antes del juramento, Delgado recordó que la Bandera representa la historia, los valores y las familias de los argentinos, y destacó que la vocación militar implica poner el bien de la Patria por encima de los intereses personales, en un compromiso que acompaña a quienes visten el uniforme durante toda la vida.
La directora de Comunidad Educativa, Celeste Aparicio, explicó que la iniciativa fue el resultado de un trabajo conjunto entre el Ejército, la Municipalidad de San Luis y las instituciones educativas participantes. Valoró especialmente la posibilidad de compartir un mismo espacio de encuentro entre la comunidad educativa y las fuerzas armadas, en una fecha cargada de simbolismo para los argentinos.
La celebración concluyó con el tradicional chocolate caliente preparado por el Ejército de San Luis y con el abrazo emocionado de las familias que acompañaron a alumnos y soldados en una jornada que volvió a poner en primer plano los valores de la identidad nacional, la memoria histórica y el compromiso con la comunidad.
Lucero, un excombatiene: “Tratamos de transmitirles a las nuevas generaciones el amor a la Patria”
La emoción se reflejaba en cada palabra. Frente a cientos de alumnos que este sábado prometieron lealtad a la Bandera Nacional en la plaza Independencia, el veterano de la Guerra de Malvinas y presidente del Centro de Excombatientes ‘2 de Abril’, Ofaldo Lucero, vivió uno de los momentos más significativos de su trayectoria como referente de los héroes puntanos.
Por primera vez, Lucero fue el encargado de leer la fórmula protocolar mediante la cual más de 700 estudiantes de 4° grado y 6° año asumieron su compromiso con el Pabellón Nacional, una responsabilidad que le fue otorgada a partir de la normativa que habilita a los veteranos de guerra a participar de este tipo de ceremonias patrióticas.
“Es un orgullo muy grande, una caricia al alma ver la disposición del Poder Legislativo y del Gobierno provincial para que podamos tomarle la promesa de la Bandera a chicos de toda la provincia”, expresó con emoción.
La ceremonia coincidió con una fecha cargada de simbolismo para los argentinos: el Día de la Bandera, en homenaje al general Manuel Belgrano. Para Lucero, además, representó una nueva oportunidad de continuar una tarea que los excombatientes desarrollan desde hace décadas.
“Es algo hermoso para nosotros, nunca es tarde. Hace 45 años que venimos compartiendo y difundiendo el legado de Malvinas, siempre recordando a quienes dejaron la vida por la Patria”, señaló.
Desde el Centro de Excombatientes, las visitas a establecimientos educativos forman parte de una actividad permanente. Allí relatan sus experiencias durante el conflicto del Atlántico Sur y dialogan con niños y jóvenes sobre valores como el compromiso, la solidaridad y el amor por el país.
“Tratamos de transmitirles a las futuras generaciones el valor de la soberanía, de nuestros límites y de todas las riquezas que tiene nuestra Patria, para que aprendan a amarla y a defenderla en todos los sentidos”, sostuvo.
En una jornada atravesada por el sentimiento patrio, la presencia de un veterano de Malvinas tomando la promesa de lealtad a la Bandera aportó una dimensión especial al acto. Para Lucero, fue una manera de unir la memoria de quienes combatieron por la Argentina con el compromiso de las nuevas generaciones que comienzan a construir su propia historia bajo los mismos colores celeste y blanco.








