El municipio firmó un acuerdo con la UNSL, que estará a cargo del dictado de clases. La cursada comienza en mayo bajo modalidad virtual y ya hay 85 personas inscriptas.
La municipalidad de la Villa Merlo dio un paso significativo hacia la inclusión al firmar un convenio con la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) para capacitar al personal de las dependencias administrativas en lenguaje de señas.
El acuerdo, rubricado por el intendente Juan Álvarez Pinto y el vicerrector de la UNSL Héctor Flores, busca fortalecer las políticas de accesibilidad y construir una sociedad más inclusiva y equitativa.
La iniciativa da cumplimiento a la ordenanza 1085-II-C.D.-2022, que establece la presencia de intérpretes de lengua de señas en todas las dependencias municipales y en actividades públicas.
La rúbrica del acuerdo contó también con la presencia del secretario de Extensión Universitaria, Manuel Castillo; la decana de la FTU, Agustina Generoso; el secretario de Desarrollo Humano, Federico Robles; y la directora de Políticas de Discapacidad, Silvia De Piero.
El lenguaje es la capacidad que cada individuo tiene para poder comunicarse. Para las personas sordas, el acceso a la lengua de señas es clave para romper las barreras de comunicación y poder participar en la sociedad como cualquier otra persona. El lenguaje de señas, más allá del aprendizaje del alfabeto con las manos, requiere de varios años de estudio ya que tiene una estructura muy singular y no solo consta del movimiento de manos, sino también de gestos corporales que les dan significado a dicha lengua.
La directora de Políticas de Discapacidad, Silvia de Piero, explicó que el objetivo es facilitar el acceso de personas sordas e hipoacúsicas a gestiones de índole municipal. En esa línea, informó que esta capacitación está dirigida al personal municipal encargado de la atención al público de todas las áreas e incluye también a funcionarios.
De Piero informó que la cursada comienza en el mes de mayo y, hasta la fecha, hay unas 85 personas inscriptas. La modalidad del dictado es virtual y consta de seis encuentros de 120 minutos cada uno.