El presidente Javier Milei cumplió ayer una intensa agenda oficial en la ciudad colombiana de Cali, donde mantuvo reuniones con referentes internacionales, recibió una distinción académica y participó de las actividades previas a la asunción del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella.
La primera actividad del mandatario argentino fue un encuentro bilateral con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar. De la reunión también participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, quienes integran la comitiva oficial que acompaña al jefe de Estado durante la gira, que comenzó el jueves con una escala en Ecuador.
Más tarde, Milei se reunió con De la Espriella, quien asumirá la Presidencia de Colombia y es considerado uno de los principales referentes de la nueva derecha en América Latina. A través de un video difundido por la Casa Rosada, se observó un cálido saludo entre ambos dirigentes, que incluyó un abrazo y la ya habitual consigna del mandatario argentino: “¡Viva la libertad, carajo!”.
El encuentro reafirmó la sintonía política entre ambos líderes, quienes comparten una agenda orientada al liberalismo económico y buscan fortalecer una alianza regional entre gobiernos de perfil conservador y de derecha.
En el marco de su visita, Milei también recibió el título de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad Santiago de Cali. La ceremonia se realizó en la sede de la Cámara de Comercio de esa ciudad, donde fue reconocido por su trayectoria y por la influencia de sus ideas en el debate económico y político.
La agenda presidencial culminó con la participación de Milei en la ceremonia de juramentación y toma de posesión de De la Espriella, antes de emprender el regreso a la Argentina durante la madrugada.
Mientras desarrollaba sus actividades en Colombia, el Presidente siguió de cerca las alternativas de la sesión en el Senado argentino. Desde el exterior celebró la media sanción obtenida por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque el oficialismo debió aceptar modificaciones y eliminar dos capítulos del proyecto para conseguir los votos necesarios.
