Tom Skerritt, uno de esos actores capaces de dejar una marca incluso sin ocupar el centro de la escena, murió a los 93 años el miércoles 21 de octubre. A lo largo de su carrera, participó en películas que se convirtieron en clásicos, como MASH, Alien, Top Gun, A River Runs Through It y Contacto, además de desarrollar una destacada labor en la televisión estadounidense.
Antes de abrirse camino en el mundo del espectáculo, Skerritt sirvió en la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Luego comenzó a acercarse al ámbito audiovisual, inicialmente con interés en la dirección, hasta encontrar en la actuación el camino que definiría su vida profesional.
Sus primeros pasos llegaron a través de la televisión, con participaciones en reconocidas series del género wéstern y policial, entre ellas The Virginian, Death Valley Days, 12 O’Clock High y Gunsmoke. Aquellos trabajos le permitieron ganar experiencia y comenzar a construir una carrera que se extendería durante décadas.
De los papeles secundarios a los grandes clásicos
Durante sus primeros años en el cine, Skerritt se destacó por una combinación de naturalidad, serenidad y carácter. Su estilo interpretativo le permitió construir personajes sólidos, incluso en historias donde compartía pantalla con figuras de mayor protagonismo.
Uno de sus primeros trabajos destacados fue MASH, la comedia dirigida por Robert Altman y estrenada en 1970, en la que interpretó al capitán Augustus Bedford “Duke” Forrest. La película se convirtió en una obra emblemática de su época y marcó el inicio de una relación profesional con Altman, con quien volvería a trabajar en Thieves Like Us (1974), donde encarnó a Dee Mobley.
A lo largo de la década de 1970, el actor sumó títulos de distintos géneros. Formó parte de Harold and Maude (1971), The Turning Point (1977), Up in Smoke (1978) e Ice Castles (1978), consolidando una filmografía diversa que le abrió las puertas a proyectos de mayor alcance.
Sin embargo, uno de los papeles más recordados de su carrera llegaría al final de esa década. En 1979, Skerritt se incorporó a Alien, la película de ciencia ficción dirigida por Ridley Scott que revolucionó el género y se convirtió en una referencia del cine contemporáneo.
Allí interpretó a Arthur Dallas, el capitán de la nave espacial Nostromo, cuya tripulación se enfrenta a una criatura extraterrestre mortal. Aunque el proyecto no lo convenció inicialmente durante la lectura del guion, terminó aceptando el papel y pasó a formar parte de una producción que dejó una huella imborrable en la historia del cine.
El instructor que marcó a una generación en Top Gun
La década de 1980 le reservó otro de sus personajes más populares. En Top Gun (1986), dirigida por Tony Scott, Skerritt interpretó al comandante Mike “Viper” Metcalf, un experimentado instructor de la escuela de élite de aviación naval donde se entrena el teniente Pete “Maverick” Mitchell, personaje encarnado por Tom Cruise.
Su actuación aportó autoridad y experiencia a una historia que combinaba acción, rivalidad y drama, y que terminó convirtiéndose en uno de los grandes éxitos cinematográficos de los años ochenta.
En paralelo, Skerritt mantuvo una presencia constante en la televisión, con apariciones en producciones como The FBI, Mannix, Lancer y Hawaii Five-O. También participó en la comedia Cheers, donde interpretó a Evan Drake durante la sexta temporada. Su personaje era un ejecutivo corporativo que despertaba el interés amoroso de Rebecca Howe, interpretada por Kirstie Alley.

El reconocimiento llegó también con la televisión
En 1992, Skerritt asumió uno de los desafíos más importantes de su carrera al protagonizar Picket Fences, la serie creada por David E. Kelley para la cadena CBS.
En el drama, ambientado en el ficticio pueblo de Rome, Wisconsin, dio vida a Jimmy Brock, el sheriff encargado de investigar los peculiares acontecimientos que alteraban la vida de la comunidad. La producción se mantuvo durante cuatro temporadas y, pese a no convertirse en un fenómeno de audiencia, obtuvo un importante reconocimiento de la crítica y la industria.
Picket Fences acumuló 14 premios Emmy, entre ellos el de mejor actor principal en una serie dramática para Skerritt, una distinción que confirmó su capacidad para sostener un papel protagónico y darle profundidad a un personaje complejo.
Después de esa experiencia, el actor continuó participando en numerosas producciones televisivas. Su recorrido incluyó apariciones en series populares como Roseanne, Chicago Hope, Will & Grace, The West Wing, Law & Order: Special Victims Unit, The Closer, The Good Wife y Madam Secretary.
Con una carrera que atravesó distintos géneros y generaciones, Tom Skerritt construyó un legado que va mucho más allá de sus papeles más famosos. Desde el suspenso de Alien hasta la intensidad de Top Gun, pasando por el drama televisivo y la comedia, su trabajo quedó ligado a algunas de las historias más recordadas del entretenimiento estadounidense.
