Poggi entregó financiamiento a 62 cooperadoras para proyectos en escuelas

Las entidades pueden acceder a aportes no reintegrables de hasta $1,2 millones por proyecto. El programa busca fortalecer la participación de las familias en las comunidades educativas y permite solicitar un nuevo financiamiento una vez realizada la rendición correspondiente.
30 de agosto de 2026
Frontera e Hissa acompañaron a las cooperadoras beneficiadas.

El gobernador Claudio Poggi entregó este viernes 62 decretos de financiamiento a cooperadoras que presentaron proyectos para desarrollar en sus comunidades educativas. El acto se realizó en el Salón Blanco de Casa de Gobierno y también incluyó el otorgamiento de personerías jurídicas a nuevas entidades.

Los aportes forman parte del programa “Cooperadora Activa”, una iniciativa destinada a fortalecer la organización y el trabajo de estas asociaciones y, especialmente, promover una mayor participación de las familias en la vida cotidiana de las instituciones educativas.

Cada cooperadora puede acceder a un financiamiento de hasta $1,2 millones por proyecto. Se trata de aportes no reintegrables, aunque las entidades beneficiarias deben rendir la utilización de los fondos dentro de los 45 días. Una vez cumplido ese procedimiento, pueden presentar una nueva iniciativa y acceder a otro financiamiento.

La directora de Personas Jurídicas, Lorena Domínguez, explicó que para recibir los fondos las cooperadoras deben encontrarse en situación regular, estar reempadronadas ante el organismo y haber completado las capacitaciones obligatorias previstas por el programa.

La iniciativa se desarrolla sobre cuatro líneas de trabajo: difusión, reempadronamiento y regularización institucional, capacitación de dirigentes y financiamiento de proyectos.

Durante el encuentro, Poggi puso el acento en la necesidad de recuperar y fortalecer el vínculo de las familias con las escuelas. “Queremos que la cooperadora sea parte activa de la comunidad educativa de una escuela, no interfiriendo en cómo da clase el docente. No, eso es un tema educativo, pero en todo lo demás, sí”, expresó.

El mandatario planteó que las cooperadoras pueden convertirse en una herramienta para involucrar a padres, madres, tutores y otros integrantes de la comunidad en las necesidades y proyectos de cada establecimiento.

“Unir la familia a la escuela y la escuela con la familia. Camino de ida y vuelta. Creo que eso va a potenciar la educación de nuestros chicos”, afirmó.

Proyectos surgidos de cada comunidad

Los fondos permiten que las propias cooperadoras definan proyectos de acuerdo con las necesidades de cada institución. Uno de los casos es el de la Escuela Técnica N°37 “Ingeniero Germán Avé Lallemant”, de Juana Koslay. Diana Márquez, presidenta de la cooperadora “Niels Bohr”, explicó que la organización participa de las actividades escolares y colabora con distintas necesidades del establecimiento. La entidad está integrada por familias que trabajan de manera voluntaria y que también organizan actividades para reunir a la comunidad educativa.

Otro ejemplo es el de la Escuela N°82 “General Las Heras”, de Justo Daract. Allí, la cooperadora proyecta utilizar el financiamiento para adquirir cámaras de seguridad y ampliar el sistema de vigilancia del establecimiento. La directora de la institución, Marcela Guerrero, destacó además que la participación de las familias tiene una extensa historia en esa escuela.

Recordó que durante la década de 1970 la cooperadora tuvo un papel decisivo en la construcción del nuevo edificio y posteriormente colaboró en la realización de una pasarela frente a las vías del ferrocarril para facilitar el acceso seguro de los estudiantes.

Nuevas cooperadoras

Durante el acto también se entregaron personerías jurídicas a entidades recientemente constituidas. Ese reconocimiento les permite formalizar su funcionamiento y avanzar posteriormente hacia las capacitaciones y la presentación de proyectos para solicitar financiamiento.

Entre ellas se encuentra la cooperadora del Centro de Desarrollo Infantil “Dientes de Leche”, integrada por padres y vecinos. Su coordinadora, Anabella Díaz, adelantó que proyectan solicitar recursos para atender necesidades concretas del establecimiento, entre ellas la adquisición de utensilios para la cocina y juegos destinados a los niños.

Con la regularización, la capacitación y el financiamiento como ejes, el programa apunta a consolidar a las cooperadoras como organizaciones capaces de canalizar la participación de las familias y desarrollar proyectos surgidos de las necesidades específicas de cada comunidad educativa.

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