La Justicia provincial dispuso la prisión preventiva del segundo de los cuatro puntanos investigados por tenencia de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI), atrapados como parte de una redada internacional contra ese y otros delitos conexos, en la cual hubo allanamientos en quince países, de los cuales doce fueron realizados en la Argentina, cuatro en la ciudad de San Luis.
La privación de la libertad, por noventa días, dispuesta este jueves por la Justicia recayó sobre Luis Eduardo Bonilla, un jubilado de 70 años, a quien arrestaron en su casa de la manzana 341 del barrio 123 Viviendas, en la zona noreste de la capital.
Bonilla se suma a Gastón Nelson Salinas, de 44 años, aprehendido tras un allanamiento en su vivienda del barrio Kennedy, en la zona oeste de la ciudad, a quien le dictaron prisión preventiva este miércoles 27 de agosto.
Además de ellos dos, la investigación abarca a otras dos personas. Una de ellas es un programador informático que ingresó en el área de Tecnología del Estado provincial durante el gobierno de Alberto Rodríguez Saá. Fue detenido en la vivienda de la calle Héroes de Malvinas al 400. El Gobierno provincial ya inició el sumario administrativo para desvincularlo de la administración pública y le revocaron todos los accesos digitales propios de su tarea como programador.
El cuarto es un joven estudiante de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). Si bien no fue localizado en su domicilio cuando lo allanaron, más tarde fue localizado en la provincia de La Pampa.
Prisión para el segundo de los cuatro investigados por tenencia de material de abuso sexual infantil
Se trata de Luis Eduardo Bonilla, de 70 años. La medida contra él se suma a la que habían dictado el miércoles contra Gastón Nelson Salinas, vecio del barrio Kennedy.








