En una tarde muy fría, el calor lo pusieron los trabajadores que arrancaron con una de las obras más esperadas por la comunidad de Villa Mercedes. El Municipio, Obras Sanitarias y el Gobierno de San Luis pusieron en marcha un ambicioso plan de recambio de 18 cuadras de cañerías cloacales que no tiene antecedentes en la historia reciente de la ciudad: tendrán que trabajar hasta 5 metros de profundidad.
“Se que pasaron muchos años con este sufrimiento, pero quédense tranquilo que cuando nosotros prometemos algo lo cumplimos”, le dijo el intendente Maximiliano Frontera a los vecinos que se habían acostumbrado a convivir con desbordes cloacales y malos olores.
El gobernador Claudio Poggi, quien brindó su apoyo desde el primer momento en qué Frontera le contó el proyecto y le consultó la posibilidad de que la Provincia anticipe fondos de coparticipación para solventar los costos de una obra que es atípica por sus condiciones y su envergadura.
El coordinador técnico de Obras Sanitarias, Guillermo Girardi, fue el encargado de realizar una descripción del desafío que implican los trabajos que harán las cuadrillas del organismo municipal durante los próximos meses.
“Las primeras cuadras nos van a servir de prueba para afinar este proceso porque ya hemos muchos recambios, pero siempre a menor profundidad: a un metro y medio o dos y medio como máximo. Esto nos va a servir para avanzar”, sostuvo.
Para proteger a los operarios utilizarán un sistema de entibado: una estructura de paredes laterales apuntaladas que sostiene los bordes de la excavación para evitar posibles derrumbes mientras el personal trabaja en el interior. A medida que la obra avanza, ese dispositivo se desplaza junto con el frente de trabajo.
El proyecto contempla el recambio de aproximadamente 1.800 metros de cañerías distribuidos a lo largo de 18 cuadras de la calle Ayacucho, desde su intersección con 25 de Mayo, hasta que cambia su nombre a Miguel B. Pastor y se encuentra con Bolivia, en la desembocadura del frigorífico. Incluye además algunos tramos de Suipacha e Italia.
La elección de ese recorrido no fue casual. Si bien la ciudad cuenta con otros sectores que también requieren renovación, la infraestructura allí ya carga con cerca de 80 años de uso y fue construida con materiales que ya cumplieron su ciclo de vida útil, como el hormigón. Por eso, instalarán nuevos conductos de PVC, de un diámetro que oscila entre los 120 y los 355 milímetros y que son mucho más resistentes y duraderos.
Además, por debajo de esas calles pasa una de las colectoras máximas del sistema cloacal de Villa Mercedes, que no solo recibe los efluentes de los frentistas, sino también los de alrededor de diez barrios de la zona centro sur por la pendiente natural del terreno. Sobre la nueva colectora se construirá una red subsidiaria destinada exclusivamente a las conexiones domiciliarias.
Poggi definió al proyecto como un “obrón”, debido a la magnitud de los trabajos y la complejidad que tendrán. “Estas son obras que no se ven, porque van a estar debajo de la tierra y el cemento, pero sí se ven en la salud de nuestros chicos, de nuestros adultos, en el agua, en la calidad de vida”, afirmó.





