La Policía de San Luis desplegó un intenso operativo para dar con el paradero de una bebé de 9 meses que se había llevado una mujer a la que la madre de la criatura acababa de conocer. Finalmente, la niña fue localizada y puesta a resguardo, mientras investigan cuál fue la verdadera intención de la mujer que la tuvo en su poder, quien terminó demorada junto a su pareja.
En el despliegue para dar con la niña, la Policía puntana contó con el aporte valioso de una perra entrenada.
La investigación comenzó por la denuncia de una joven de 27 años, vecina de la manzana 43 del barrio República, ubicado en el extremo oeste de la ciudad de San Luis, junto al Camino a Pescadores.
La chica manifestó que durante la tarde de este martes 26, una mujer de 41 años a la que conocía desde hacía unos días le había propuesto que le dejara llevar al centro a su beba para comprarle ropa.
Ella le preparó un bolso con ropa y leche y la mujer se fue con la menor.
Pasadas unas horas, la joven no pudo entablar nuevamente comunicación con su conocida, por eso decidió acudir a la Policía.
Ante tal situación, se activó el “Protocolo Guadalupe” e intervinieron distintas dependencias de la Policía provincial, entre ellos, efectivos de la División Canes Alfa, quienes pusieron a trabajar a Uma, una perra entrenada en identificar determinado tipo de rastros.
Luego de un recorrido por distintos sectores, Uma marcó la zona de una vivienda ubicada en inmediaciones de las calles Jujuy y Libertad. Demostró interés en ese sitio y realizó permanencia, una característica que indica que en ese lugar percibía el mismo olor que su guía le había aportado a través de prendas de la bebé, señaló la oficina de prensa de la Policía.
Seguidamente, entre la medianoche del martes y la madrugada de este miércoles 27, efectivos de la División Canes Alfa y de la Comisaría Seccional 4° constataron que en esa casa estaba la mujer junto a su pareja, un hombre de 55 años, quienes tenían a la bebé. Tras ser examinada por personal de salud, se constató que la menor se hallaba en buen estado de salud.
Por disposición de la fiscal de Género, Antonella Córdoba, la mujer y el hombre fueron demorados y trasladados a la Comisaría Seccional 4°.
La bebé, en tanto, fue puesta al resguardo de personal de la Comisaría de Atención a la Niñez, Adolescencia y Familia (CANAF).
Ahora la Policía y la Justicia continúan la investigación, para determinar con certeza las circunstancias de la apropiación de la bebé y la responsabilidad de los involucrados.