El arreglo del acueducto Río Grande (que ocasiona la disminución en el suministro de agua en San Luis, Juana Koslay y La Punta), avanza de acuerdo a lo previsto, dijo el gerente operativo de San Luis Agua, el ingeniero civil Juan Francisco López. “De no ocurrir inconvenientes, este viernes, sobre el final del día, podríamos estar regularizando el ingreso a plantas”, dijo.
Cinco equipos de trabajo intervienen de manera coordinada junto con los municipios para normalizar el abastecimiento.Mientras avanzan las tareas, San Luis Agua reiteró el pedido a la comunidad de hacer un uso responsable del recurso, evitando consumos innecesarios hasta que el sistema recupere plenamente su funcionamiento y se normalice el abastecimiento en las localidades afectadas.
“Actualmente el sistema de abastecimiento a las plantas no tiene un corte total, sino que es una merma en el abastecimiento”, aclaró el funcionario, y sumó que esta disminución tal vez se pueda sentir en algunas localidades y quizás en otras no tanto.
Precisó que sobre el final del miércoles concluyeron el cierre y el vaciamiento de la cañería. “Hay que tener en cuenta que el acueducto Río Grande llega hasta el embalse Río Grande. Debemos hacer un cierre desde el embalse, que es una tarea que reviste su complejidad, y el posterior vaciado de la cañería”, explicó.
Una vez que se detecta la falla, hay un tiempo para el cierre del embalse. “Es una cañería en el fondo, tenés todo el embalse lleno, tiene mucha presión, por lo que ese cierre es paulatino. Hablamos de una cañería de alta performance, que soporta muy altas presiones y caudales muy importantes, entonces debe ser muy cuidado el cierre”, explicó el técnico.
Realizado ese paso, se procede al vaciado, que lleva no menos de 18 horas. Posteriormente, se comienza la reparación. “Como el caño tiene alta performance, la reparación tiene que estar a la altura. Se utilizan resinas, fibra de vidrio y se necesita un tiempo de fragüe para que la cañería vuelva a adquirir toda su resistencia. Eso implica un periodo de aproximadamente 15 a 16 horas, que corresponde también a los procesos de compactación, para consolidar nuevamente la cañería”, refirió.
López contó que este jueves, a primera hora de la mañana, ya se encontraba la cañería sin agua, lista para reparar. A la siesta, desde la sociedad estatal informaron que habían concluido la segunda etapa, de arreglo del acueducto, y que iniciaban la tercera, es decir, el llenado y purgado del sistema. “El mismo comienza con la apertura del dique Antonio Esteban Agüero, y se va regulando el acueducto en distintos tramos a lo largo de su recorrido hasta lograr la estabilización del caudal precisado”, comunicaron.
El gerente aclaró que el llenado también es un trabajo dificultoso. Mientras más despacio se haga, mejor se elimina el aire que quedó en la cañería. “Si uno ingresa el agua rápidamente, el aire se comprime y genera zonas de sobrepresión en la cañería, lo que causa futuras roturas. Entonces lo que se busca es un llenado progresivo para evitar futuros daños y cuidar la infraestructura al máximo”, indicó.
Luego se debe realizar la regulación de las plantas, un paso coordinado con los municipios. “Es competencia municipal la regulación desde la planta hacia los hogares”, indicó.
El origen de la rotura
La rotura fue ocasionada de modo accidental por una máquina de la Cooperativa de Agua de El Trapiche que realizaba tareas de excavación y golpeó la cañería. López dijo que, si bien desde el organismo se brinda información sobre la presencia de esa infraestructura, cada intervención debe incluir tareas manuales de detección y cateo antes de excavar, para prevenir daños.
Pero aclaró que “la rotura no es de gran magnitud; fue un golpe sobre la cañería que, al tener tanta presión, se empieza a abrir y, en la medida que esto sucede, genera mayores roturas alrededor y la cañería empieza a perder presión. Cuando pasa esto, comienza a verse afectado el servicio”, explicó.





