Entre los avatares de la crisis económica nacional, los villamercedinos se aferran a la fe como todos los años. La novena a San Cayetano, la festividad religiosa más importante de la ciudad, tuvo ayer su primer día y se extenderá hasta el 7 de agosto, jornada en la que habrá hasta siete misas para recibir a los miles de fieles que llegan para pedir pan y trabajo.
“Estamos muy contentos de poder celebrar otra vez en este año que es muy importante para toda la Iglesia porque es un santo año jubilar, lo que nos llama a esperar y confiar en Jesucristo”, expresó Rosana Amaya, una de las fieles que forma parte de la organización en la parroquia que lleva el nombre del santo y que está ubicada sobre la calle que también se denomina igual en el barrio Ate I.
El de ayer fue el primero de una sucesión de nueve días seguidos en los que los feligreses se acercarán a rezar antes de la fiesta patronal. Habrá tres misas diarias (a las 15, a las 17 y a las 20), lo que demuestra la cantidad de personas que suelen participar en comparación con las otras devociones que hay en la ciudad.
Durante cada día pedirán por una intención en particular y brindarán una bendición diferente. Ayer, por ejemplo, pidieron por el Papa León XIV, a menos de tres meses de su asunción, y llevaron biblias para que sean benditas. Hoy ofrecerán las celebraciones por el obispo Gabriel Barba, quien oficiará la misa principal del 7 de agosto, y por todos los sacerdotes de la diócesis.
Las intenciones continuarán en los sucesivos días y ofrecerán por el párroco, Luis María Peralta Cúccaro, por las embarazadas, por los niños y los jóvenes, por las familias, por los enfermos y por los ancianos, entre otros.
Sin embargo, Amaya agregó que hay un pedido principal que guía a toda la novena: “Pedimos esperanzados de que en cada hogar argentino no falte el pan y el trabajo. Y también agradecemos por aquellos hermanos que sí tienen empleo, para que puedan conservarlo y mejoren sus condiciones laborales y que Argentina sea una tierra de paz y unidad, eso es por lo que rezamos”, expresó.
El jueves 7, fecha en que se conmemora a San Cayetano en todo el país, habrá misas a lo largo de toda la jornada: comenzarán a la medianoche, seguirán a las 7 de la mañana, luego a las 10, a las 16, a las 18, a las 20 y culminarán a las 23. La ceremonia principal será la de las 16, que tendrá previamente una procesión por las calles del barrio con el santo en andas y que suele convocar a miles de feligreses que llegan con sus plegarias y también a cumplir promesas. Ese día suele atraer también a vendedores ambulantes que ofrecen sus espigas, estampillas y otros recuerdos en las inmediaciones del templo. Allí también repartirán el pan bendecido, que todos los años donan diferentes panaderías de Villa Mercedes.









