La campaña de soja 2025/26 concluyó oficialmente en San Luis con números que reflejan una marcada recuperación del cultivo y devuelven optimismo a los productores de la provincia. De acuerdo con el último informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), se sembraron 263.270 hectáreas, de las cuales se perdieron 18.812 por distintos factores, mientras que la superficie finalmente cosechada alcanzó las 244.458 hectáreas.
El dato más destacado de la campaña es el rendimiento promedio provincial, que llegó a los 2.530 kilos por hectárea, una cifra que ubica a esta temporada entre las más exitosas de los últimos años. Gracias a estos rindes, la producción total alcanzó las 610.758 toneladas, consolidando una fuerte mejora respecto de campañas precedentes.
Los resultados adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta que el cultivo atravesó períodos de estrés hídrico y altas temperaturas durante buena parte del ciclo. A pesar de esas dificultades, la soja logró expresar un potencial productivo superior al observado en las últimas campañas, evidenciando tanto una mejor respuesta climática en momentos clave como el impacto de las tecnologías de manejo incorporadas por los productores.
Los números finales muestran una mejora significativa frente a las estimaciones preliminares realizadas meses atrás, cuando se proyectaba una producción cercana a las 545 mil toneladas con un rendimiento promedio de 2.100 kilos por hectárea. El cierre definitivo de la cosecha terminó superando esas previsiones y elevó el promedio provincial hasta los 2.530 kilos, confirmando un desempeño notable para la principal oleaginosa del país.
La comparación histórica permite dimensionar aún más la importancia de la campaña recientemente concluida. Durante los últimos cinco años, la soja puntana atravesó fuertes altibajos productivos debido a la elevada dependencia de las condiciones climáticas.
La campaña 2019/20 quedó registrada como una de las más difíciles de la última década. La severa sequía provocó un derrumbe de los rendimientos, que apenas alcanzaron los 803 kilos por hectárea. Con una superficie sembrada de 238.200 hectáreas, la producción total se ubicó en apenas 150.600 toneladas.
El escenario cambió radicalmente en 2020/21, considerada la mejor campaña del último lustro. Las lluvias oportunas y un ambiente favorable permitieron alcanzar un rendimiento promedio de 2.810 kilos por hectárea y una producción récord superior a las 532 mil toneladas.
Posteriormente, en 2021/22, los rindes descendieron hasta los 2.080 kilos por hectárea. Aunque los resultados fueron menores respecto del ciclo anterior, se mantuvieron dentro de parámetros históricamente aceptables para la provincia.
La campaña 2022/23 volvió a estar marcada por condiciones climáticas adversas. La persistencia de la sequía provocó una caída de los rendimientos a 1.510 kilos por hectárea y redujo la producción total a 221.900 toneladas.
En 2023/24 comenzó una lenta recuperación. El promedio provincial alcanzó los 1.930 kilos por hectárea, permitiendo mejorar parcialmente los resultados obtenidos durante el ciclo afectado por la sequía extrema.
Ahora, con los 2.530 kilos por hectárea logrados en la campaña 2025/26, San Luis no sólo supera ampliamente los registros de las últimas tres campañas, sino que vuelve a ubicarse cerca de los mejores niveles productivos alcanzados en el último lustro.
Más superficie y mayor producción
Otro aspecto relevante es la recuperación de la superficie destinada al cultivo. Después de varios años de retracción, la soja volvió a ganar terreno dentro de las rotaciones agrícolas provinciales. Las más de 263 mil hectáreas implantadas representan una de las mayores áreas sembradas de las últimas campañas, reflejando la confianza de los productores en el cultivo a pesar de la incertidumbre climática y de los desafíos económicos que enfrenta el sector.
La combinación de una mayor superficie y mejores rendimientos permitió alcanzar una producción total superior a las 610 mil toneladas, uno de los volúmenes más importantes registrados recientemente en la provincia.
La mayor parte de la soja producida en San Luis tiene como destino el mercado internacional. Siguiendo la tendencia nacional, alrededor del 80% de la producción termina vinculada a las exportaciones, principalmente hacia los grandes compradores asiáticos.
China continúa siendo uno de los principales destinos de la soja argentina y también de la producción puntana. Un ejemplo de esta inserción interna cional se registró en junio de 2024, cuando partió desde Villa Mercedes un tren cargado con 1.500 toneladas de soja cuyo destino final fue el gigante asiático.
La operación puso en valor la importancia de la infraestructura logística provincial, especialmente la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), que permite mejorar la competitividad del sector mediante la reducción de costos de transporte y una mayor eficiencia en la cadena comercial.
El desafío del valor agregado
Si bien una parte de la producción se destina al procesamiento industrial para la obtención de aceite, harina proteica y biodiésel, gran parte de la soja puntana continúa exportándose como grano debido a las limitaciones de infraestructura industrial existentes en la provincia.
Por ello, especialistas del sector consideran que uno de los grandes desafíos futuros será avanzar en mayores niveles de industrialización local, generando valor agregado, empleo y nuevas oportunidades de desarrollo económico.
El cierre de la campaña 2025/26 deja un balance claramente positivo para la agricultura puntana. Los más de 610 mil toneladas obtenidas y un rendimiento promedio de 2.530 kilos por hectárea constituyen indicadores de una recuperación productiva significativa.
Los resultados también demuestran la capacidad de resiliencia del sector agrícola provincial frente a escenarios climáticos complejos. Después de años marcados por sequías, olas de calor y fuertes oscilaciones en los rindes, la soja volvió a mostrar su potencial en San Luis, consolidándose como uno de los cultivos estratégicos para la economía agropecuaria provincial y para la generación de divisas a través de las exportaciones.
CAMPAÑA AGRÍCOLA 2025/26
La cosecha de maíz avanza con rindes de 7.650 kilos por hectárea
La recolección del cereal continúa a buen ritmo en el territorio puntano. De las más de 337 mil hectáreas cosechables implantadas durante la campaña, ya se levantó el 13,6% de la superficie, con rendimientos que reflejan el buen potencial productivo del cultivo.
La cosecha de maíz sigue avanzando en la provincia de San Luis y los primeros resultados muestran un desempeño productivo alentador para uno de los cultivos estratégicos de la agricultura provincial.
De acuerdo con los datos relevados para la campaña en curso, se sembraron 339.200 hectáreas de maíz, de las cuales solamente 1.383 hectáreas se perdieron por distintas contingencias, dejando una superficie cosechable de 337.817 hectáreas.
Hasta el momento, los productores han recolectado el 13,6% del área apta para cosecha, lo que representa 46.105 hectáreas ya levantadas. Los rindes obtenidos mantienen una media provincial de 7.650 kilos por hectárea, un nivel que ratifica el potencial del cereal en los distintos ambientes productivos de San Luis.
El avance de las tareas se desarrolla en un contexto donde el maíz continúa consolidándose como uno de los principales cultivos de la provincia, tanto por su aporte a la producción de granos como por su importancia en la integración con las cadenas ganaderas y de agregado de valor.
A medida que se intensifique la recolección durante las próximas semanas, los resultados obtenidos en las distintas zonas productivas permitirán evaluar con mayor precisión el volumen final de producción de la campaña. No obstante, los rindes registrados hasta el momento muestran un panorama favorable para los productores puntanos y reflejan el buen comportamiento del cultivo en gran parte de la superficie implantada.








