La provincia de San Luis logró reducir los incendios forestales en el 2025. En lo que va del año hubo casi 62.000 hectáreas menos afectadas por el fuego, comparadas con las tierras quemadas en el 2024. Para lograrlo el Ministerio de Seguridad hizo hincapié en la prevención, la comunicación y el análisis de estadísticas.
“Una mejor comunicación, articular y ser más rápido en la acción nos dio una gran ventaja este año en el abordaje de los incendios”, comentó Gustavo Javier Albornoz, de la dirección Prevención y Gestión de Emergencias.
En conferencia de prensa, informó que el año pasado bomberos y rescatistas combatieron 1.274 focos ígneos de distinta magnitud en toda la provincia. Mientras que la cifra se achicó a 850 en el 2025.
“Supimos entender que teníamos que fortalecer las estadísticas, pero también cómo lo íbamos a llevar a cabo en el 2025 con los entes que están en la emergencia. Y, a su vez, de qué manera íbamos a planificar ese año en todo lo que es capacitación, prevención, acción y mitigación”, explicó Albornoz.
Prevención y comunicación
En la prevención se trabajó puntualmente en charlas y capacitaciones a agricultores y gestores de campos con la finalidad de bajar el índice de las quemas clandestinas. Les detallaron a dónde dirigirse para realizar quemas controladas bajo supervisión.
Otro eje giró en contrarrestar la falta de comunicación. Brindaron abundante información a los intendentes, los comisionados y las protecciones civiles de la provincia. A partir de las herramientas que tiene el Gobierno, los orientaron para actuar en todo tipo de siniestros o amenazas que pueden ocurrir en una localidad. Luego de dividir el territorio en tres regiones (norte, centro y sur) comenzaron las reuniones. “Nos llevamos una grata experiencia, porque supimos entender que también había un desconocimiento del otro lado, y que las herramientas estaban”, recordó el funcionario.
Gonzalo Alberto Pérez, de la subdirección Coordinación General Operativa, se encargó de exponer en detalle algunas estadísticas. “En el año 2024, entre el periodo de agosto, septiembre y octubre, la evolución del suelo ha sido significante, la sequía ha sido también importante y eso generó que hayamos tenido mayor cantidad de incendios”, dijo.
Y diferenció la situación del 2025, con las lluvias de verano y más las del invierno. “Esto generó que la evolución del suelo se haya modificado y eso ha predispuesto la cantidad de residuos vegetales o vegetales muertos en menor cantidad. Hoy en día, el suelo puntano de la región centro representa el menor riesgo de incendios forestales en el centro del país”, expresó Pérez.
Ese factor, más las herramientas e iniciativas detalladas por Albornoz, hizo que en 2025 hubiese 61.800 hectáreas menos afectadas por el fuego.
“Esto es un trabajo en conjunto. No es casualidad, tenemos que seguir creciendo, tenemos que seguir fortaleciendo. Lo importante es tener un registro con respecto a todo tipo de siniestro, porque nuestra dirección no solamente se aboca a los incendios forestales, sino a los factores climáticos, inundaciones, a todo. Trabajamos las 24 horas, los 365 días, también monitoreando”, remarcó Pérez.
