Santiago Peña seguirá siendo, por ahora, presidente de Paraguay, y deberá enfrentar un juicio político. El jueves, después de anunciar su renuncia, el Congreso no logró el quórum necesario para aceptarla, porque varios legisladores del Partido Colorado se retiraron del recinto. Así, quedó habilitado el camino para que el Senado lo juzgue.
Horas más tarde, Peña confirmó en un mensaje en la red social X que se presentará ante los senadores. “Me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa”, escribió. Dijo que lo hará “con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República”. Sin embargo, no aclaró dónde se encuentra, en medio de versiones que lo ubicaban en la Argentina.
“Aun cuando ya hayan adelantado su decisión, voy a ejercer ese derecho. No por una cuestión de orgullo personal, sino porque rendir cuentas y dar explicaciones también es una responsabilidad frente al pueblo paraguayo”, agregó.
El escándalo del banco Ueno
La crisis estalló tras el colapso de Ueno, un banco digital con estrechos vínculos con el presidente, que fue accionista de la entidad hasta 2025. El Banco Central intervino la entidad por problemas de solvencia, y millones de clientes, entre ellos muchos jubilados, quedaron sin poder acceder a sus ahorros.
En su mensaje, Peña aseguró que colaborará “plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido” y para que “se determinen las responsabilidades”. “La ciudadanía merece conocer la verdad, sin encubrimientos y sin que nadie esté por encima de la ley”, sostuvo.
También insistió en que la devolución del dinero no puede esperar al resultado del juicio. “El pago a los ahorristas no puede quedar pendiente de lo que ocurra conmigo. La discusión sobre mi continuidad en el cargo no puede paralizar las soluciones que necesitan las familias afectadas”, afirmó. Y pidió a la población mantener “la calma y la paz”.
“Mi suerte personal no está por encima del Paraguay. Cualquiera sea el resultado de este proceso, actuaré con responsabilidad y respeto a la Constitución”, cerró.
Una renuncia que no llegó a tratarse
El jueves, Peña había anunciado su renuncia en un video, en el que dijo que buscaba preservar “la estabilidad”, “la paz social” y las instituciones democráticas. “Ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, sostuvo.
Antes de ese anuncio, el expresidente Horacio Cartes, titular de la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado), el mismo partido de Peña, había adelantado que su fuerza apoyaría el juicio político. “Como presidente de la Asociación Nacional Republicana, no estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados”, escribió.
La Cámara de Diputados ya aprobó la acusación por unanimidad, con 78 votos. Ahora le toca al Senado, que retoma el juicio este viernes a las 10. Para destituir a Peña se necesitan 30 votos de los 45 senadores.


