La ministro de Seguridad de la provincia, Nancy Sosa, aprovechó el acto por el inició del ciclo lectivo 2025 del Instituto Superior de Seguridad Pública para destacar la forma en que el Gobierno de San Luis ejecuta acciones para “profesionalizar las Fuerzas de Seguridad”.
Luego de agradecer el respaldo de Claudio Poggi y enumerar las herramientas con las que acompaña a la Policía de San Luis, Sosa apuntó a la aceitada puerta giratoria. Dijo que durante los últimos siete meses la prevención policial diaria en la provincia “logró la detención de 1.169 personas en plena acción de delito, robando”. Pero el esfuerzo fue en vano: “Tras la detención y comunicación a la Justicia, el 90% de esos detenidos antes de las 24 horas ya habían recuperado su libertad y solo 188 se le dictó una prisión preventiva de 30, 60 ó 90 días, muchos de los cuales ya han recuperado la libertad total”.
Con las cifras de testigo, la ministro criticó a la Justicia de San Luis y aseguró que “continúa anclada en la doctrina garantista que favorece al delincuente y no a la protección de la víctima, que es a quien se dirigen los esfuerzos de la Policía”. “Las inversiones en seguridad no serán suficientes si la Justicia continúa con la puerta giratoria, el delito irá en aumento tornándose cada vez más violento. Así lo demuestran las estadísticas de las provincias vecinas”, dijo.
Y le pidió a la Justicia “velar por los vecinos y acompañar el accionar de la Policía de la Provincia”.
Fiel a su estilo directo, Sosa también apuntó a la administración saliente. Consideró que fueron una puerta libre para el ingreso de la delincuencia a San Luis.
“Hago un llamado a defender esta reconstrucción. Debe ser un compromiso de todos. Enfrente está quien en esencia es un destructor y rey del caos, siempre desde su pasquín digital bombardea esta gestión, bombardea a este Gobierno pretendiendo instalar mentiras porque siempre el ladrón cree que todos son de su condición. No nos parecemos en nada a los que estuvieron en la gestión anterior”, afirmó. Y aseguró: “Les recuerdo a todos que, en la gestión del exgobernador, Alberto Rodríguez Saá y la de sus buenos muchachos, en el servicio penitenciario provincial funcionaba una cocina de cocaína. Se votó una ley de parajes para favorecer a algunos presos, para que cumplieran su pena en las localidades del interior de San Luis y no tras las rejas. Y se encerró además a los policías en casetas o nodos sin baños, mientras la droga circulaba libremente por los barrios de San Luis”.







