Luego de casi cinco meses, cuatro hombres, todos trabajadores rurales, fueron imputados por la Justicia de Villa Mercedes por llevar adelante un ambicioso robo: sustraer unos 1700 animales de un campo aledaño a Anchorena. Aunque los sospechosos están complicados, pues hasta hay testigos que los vieron cuando cargaban el ganado, ninguno está detenido.
Agustín López, Gustavo López, Francisco López y Marcelo Orellano fueron citados a los tribunales de la Segunda Circunscripción para que el fiscal instructor 1, Maximiliano Bazla, les informara sobre el delito que les imputa y las pruebas que tiene en su contra. Ante el juez de Garantías Matías Farinazzo Tempestini, les formuló cargos por “Abigeato agravado por la calidad de los intervinientes”, es decir por ser trabajadores rurales y tratarse de más de tres personas.
El representante del Ministerio Fiscal contó que la investigación empezó a raíz de una denuncia de una empresa encargada del engorde de hacienda en unos campos alquilados, en cercanías de la localidad del sur de la provincia.
El control de la hacienda que entraba y salía era realizado a través de un acta de vacunación y por los números del SENASA. En octubre de 2024, cuando el contrato de alquiler de un campo llegó a su fin y debían cumplir con el traslado de la hacienda hacia otro lugar, el personal constató, gracias a los registros de vacunación, el faltante de unas 1700 cabezas de ganado. Debía haber 2200 animales y solo había 500. Bazla indicó, según la denuncia, que dos de los imputados fueron vistos cuando llevaban hacienda de una estancia a otra.
El juez de Garantías aceptó las imputaciones y la investigación continúa, pero con los cuatro hombres en libertad. En el caso de ser declarados culpables ante un tribunal es un delito que implica una pena de cuatro a diez años de prisión.







