Alumnos puntanos desafían la ciencia tradicional con un innovador estudio en producción porcina

Estudiantes de 5° año de la Escuela Técnica N° 6 "General San Martín", de la ciudad de San Luis, presentaron en la instancia regional de la Feria de Ciencias un innovador proyecto que combina producción animal, medicina veterinaria, inteligencia artificial y metodología científica.
26 de julio de 2026
Estudiantes de 5° año de la Escuela Técnica N°6 "General San Martín", presentaron en la Feria de Ciencias un proyecto para analizar el bienestar y la recuperación de lechones a través de una experiencia científica con uso de Inteligencia Artificial.

L a ciencia, la tecnología y la producción agropecuaria se unieron en un proyecto desarrollado por estudiantes de 5° año de la Escuela Técnica N° 6 «General San Martín» de la ciudad de San Luis, quienes presentaron en la instancia regional de la Feria de Ciencias una propuesta de investigación orientada a mejorar el bienestar animal mediante la aplicación de Terapia Neural y el uso de Inteligencia Artificial.

El trabajo, denominado «La Terapia Neural como herramienta que neutraliza interferencias productivas y promueve el bienestar animal», constituye una experiencia interdisciplinaria que integra conocimientos de Producción de Ganadería Menor, Anatomía y Fisiología Animal, Matemática, Tecnología e Inteligencia Artificial bajo un enfoque educativo STEAM y la metodología de Enseñanza Basada en Proyectos (EBP).

La iniciativa nació a partir de una pregunta concreta: ¿la aplicación de una terapia complementaria luego de la castración puede favorecer el bienestar y la recuperación de los lechones?

Con esa inquietud como punto de partida, los alumnos diseñaron un estudio experimental comparativo que les permitió recorrer todas las etapas propias de una investigación científica, desde la formulación de hipótesis hasta el análisis de los resultados.

La experiencia se desarrolló con seis lechones de la misma edad, criados bajo iguales condiciones de alimentación, ambiente y manejo. Los animales fueron divididos en dos grupos. Uno recibió la aplicación de Terapia Neural y el otro permaneció como grupo de control, sin tratamiento.

Durante varias semanas, los estudiantes realizaron un seguimiento permanente registrando variables relacionadas con el crecimiento, la conducta, el estado sanitario y la adaptación al ambiente.

Entre los indicadores analizados se incluyeron peso corporal; ganancia diaria de peso; medidas corporales; comportamiento social; nivel de actividad; manifestaciones de estrés; estado sanitario; aparición de lesiones; necesidad de tratamientos complementarios; capacidad de recuperación frente a problemas sanitarios. Todo el trabajo fue desarrollado bajo estrictos protocolos de bienestar animal y con supervisión profesional permanente.

La aplicación de la Terapia Neural fue realizada exclusivamente por el médico veterinario Juan Manuel Celi Preti, docente de Producción de Ganadería Menor y tutor del proyecto, utilizando procaína (un anestésico local de acción corta) en bajas concentraciones y respetando criterios sanitarios y éticos. También participaron como asesores el médico veterinario Rodolfo Bell y la ingeniera agrónoma María Elena Morbidelli.

¿Qué es la Terapia Neural?

Uno de los aspectos centrales del trabajo fue el estudio de la Terapia Neural, una práctica médica y veterinaria basada en la capacidad autorreguladora del sistema nervioso.

Según el marco teórico elaborado por los estudiantes, esta terapia considera que determinadas alteraciones, conocidas como «campos interferentes», pueden modificar el equilibrio fisiológico del organismo. Estas interferencias pueden originarse por situaciones de estrés, cicatrices, infecciones, procedimientos quirúrgicos o prácticas propias del manejo intensivo de los animales.

El tratamiento utiliza anestésicos locales, principalmente procaína en bajas concentraciones, con el objetivo de favorecer mecanismos naturales de regulación del organismo y contribuir a recuperar su equilibrio fisiológico.

La hipótesis del proyecto sostiene que una mejor regulación del sistema nervioso podría traducirse en animales menos estresados, con mejor adaptación al entorno, mayor equilibrio fisiológico y una respuesta inmunológica más eficiente, factores estrechamente vinculados al bienestar animal.

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto fue la incorporación de la Inteligencia Artificial como herramienta de apoyo durante todo el proceso de investigación.

Lejos de reemplazar el trabajo de observación realizado por los alumnos, la IA fue utilizada para organizar automáticamente la información obtenida durante el ensayo, procesar los datos experimentales, elaborar gráficos comparativos, realizar análisis estadísticos, interpretar tendencias y preparar materiales visuales para la exposición en la Feria de Ciencias.

De esta manera, los estudiantes pudieron trabajar con un volumen importante de información de forma más eficiente, fortaleciendo el análisis científico y obteniendo representaciones gráficas que facilitaron la interpretación de los resultados.

El proyecto destaca que la Inteligencia Artificial constituye un complemento metodológico que potencia la investigación escolar sin reemplazar el razonamiento crítico ni el método científico.

Ciencia aplicada desde la escuela

Además de la experiencia experimental, la propuesta tuvo un fuerte componente pedagógico. Los estudiantes participaron activamente en todas las etapas de la investigación: observaron el problema, formularon hipótesis, diseñaron el ensayo experimental, registraron información, analizaron los datos y elaboraron conclusiones sustentadas en evidencias.

Según el proyecto, esta metodología permitió desarrollar competencias vinculadas con el pensamiento crítico, la capacidad de observación, el análisis estadístico, la toma de decisiones, el trabajo colaborativo y la comunicación científica.

Otro de los ejes de la investigación fue comprender la estrecha relación existente entre el bienestar de los animales y los parámetros productivos. Los alumnos plantearon que mejorar las condiciones fisiológicas de los lechones podría favorecer no solo su recuperación, sino también aspectos vinculados al crecimiento, la adaptación y la producción porcina.

Entre las conclusiones esperadas del proyecto se señala que la Terapia Neural podría contribuir a la regulación del sistema nervioso, al equilibrio fisiológico, al bienestar animal y potencialmente a mejorar algunos indicadores productivos, aunque remarcan la importancia de respaldar cualquier afirmación con evidencia científica obtenida durante el ensayo.

Más allá de los resultados experimentales, la experiencia dejó una valiosa enseñanza para los estudiantes. En la reflexión final incorporada al proyecto, destacan que comprendieron cómo se desarrolla una investigación científica real, aprendiendo a formular preguntas, registrar observaciones, organizar información y elaborar conclusiones fundamentadas.

También señalaron que fortalecieron habilidades de trabajo en equipo, comunicación, resolución de problemas y distribución de tareas, además de profundizar sus conocimientos sobre bienestar animal y nuevas herramientas tecnológicas aplicadas al ámbito agropecuario.

La iniciativa demuestra cómo la escuela técnica puede transformarse en un espacio donde la ciencia, la innovación y la producción convergen para formar estudiantes capaces de abordar desafíos concretos del sector agropecuario mediante el uso responsable de nuevas tecnologías y el rigor del método científico.

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