El Automóvil Club Argentino (ACA) decidió exhibir en su sede central el “Papamóvil” que utilizó Juan Pablo II cuando visitó el país en 1982. El vehículo estará durante 10 días en la puerta de la sede central del ACA (Av. Del Libertador 1850) en Buenos Aires. El público puede conocerlo y tomar fotos gratis.
La iniciativa surgió ante la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, entre el 8 y el 11 de noviembre.
“Como institución hemos estado cerca en esos momentos con gran orgullo. En nuestro museo sentimos ese fervor y recuerdo de la gente que pregunta o visita el vehículo que usara Su Santidad Juan Pablo II y por ello lo hemos puesto en exhibición nuevamente en la puerta del club”, dijo el presidente del ACA César Carman.
Cómo se construyó el Papamóvil
En junio de 1982, frente a la visita de san Juan Pablo II, el Arzobispado de Buenos Aires confió en el Automóvil Club Argentino para dar respuesta a una necesidad logística y de seguridad sin precedentes: la fabricación del vehículo oficial para el traslado papal.
Tomando como base una camioneta Ford F-350 modelo 1981 —que originalmente cumplía funciones como grúa de auxilio de la institución—, un equipo de técnicos, operarios y especialistas del ACA llevó adelante un trabajo contrarreloj verdaderamente heroico. En turnos continuos de 24 horas durante solo cuatro días, la unidad fue transformada de manera integral.
En aquella ocasión se eliminó el sistema de grúa posterior para levantar una cabina cerrada y especializada que incorporaba rigurosas medidas de seguridad. Una de ellas, los cristales antibalas de gran espesor.
En su interior, el habitáculo fue equipado con una base de madera de quebracho, alfombra roja y un asiento giratorio de color blanco especialmente diseñado para facilitar la cercanía y el saludo panorámico del Papa con los fieles.
Aquel vehículo único, pintado de blanco e identificado con los emblemas pontificios y patrios, cumplió con creces su cometido histórico. Y, con los años, se convirtió en una pieza de incalculable valor patrimonial y emocional para todos los argentinos.
