Víctor Hugo Figueroa, el ex profesor de básquet que abusó de una nena a la que le daba clases en la Sociedad Italiana de Villa Mercedes, fue condenado al lugar en el que está desde hace casi cuatro años, cuando lo procesaron por cometer toda clase de delitos sexuales contra la chiquita. El Tribunal que lo juzgó esta semana lo sentenció ayer a 20 años de prisión.
Los jueces Hugo Saá Petrino, Ariel Parrillis y Adriana Lucero Alfonso lo hallaron culpable de los delitos por los cuales llegó acusado hasta esta instancia de debate oral, es decir “Abuso sexual con acceso carnal reiterado” y “Corrupción de menores, agravado por la edad de la víctima”.
El veredicto fue dado a conocer pasadas las 14:30. Unas horas antes, durante la mañana, los magistrados escucharon los argumentos finales y los respectivos pedidos de pena de las partes. El fiscal Maximiliano Bazla inició las exposiciones y requirió para Figueroa 20 años de cárcel. Explicó que el ahora condenado aprovechó una relación de confianza con la víctima y que todo ocurrió en un establecimiento deportivo, en un sector aislado y alejado.
Pascual Celdrán, el abogado de la familia de la nena, y María Victoria Cortázar, la defensora de Niñez, Adolescencia e Incapaces 1, adhirieron al pedido del representante del Ministerio Público. En tanto, la defensora oficial Eliana Pradel cuestionó las pruebas aportadas.
Pradel, además, argumentó que su asistido enfrenta una acusación sufriendo la presión de la “criminología mediática”, y habló de la influencia ejercen los medios de comunicación. Dijo la acusación está sobredimensionada y que el principio de inocencia constituye una garantía constitucional.
El juicio empezó el martes, con los alegatos de apertura, y siguió con la declaración de diez testigos. El miércoles declararon más personas y el jueves fue el turno de los testigos requeridos por la defensa del acusado de 61 años. De las diez personas que citaron, solo se presentaron cinco. Después de que hablaron esos testigos, el ex entrenador de básquet pidió declarar.
En septiembre pasado, en un intento por acceder a un juicio abreviado a cambio de una condena de 13 años de prisión, Figueroa reconoció ser el autor de los delitos sexuales por los que estaba encarcelado. Pero el jueves, cuando dio su versión, ni siquiera se refirió a los abusos. Llegó a decir: “No entiendo qué fue lo que pasó”.
Usó gran parte de su declaración para contar sobre su llegada desde Tucumán e hizo un repaso por las instituciones para las que trabajó. En relación a la causa solo comentó que la parte más dura la sufrió su familia, no solo por su encarcelamiento, sino también por el repudio generalizado de la sociedad de Villa Mercedes.
Mencionó las marchas hechas en su contra, las pintadas y los daños materiales al frente de su casa, en los sucesivos pedidos de justicia de la gente.








