Un hombre argentino de 74 años, que residía en España, se convirtió en la primera víctima fatal de la gripe H3N2 en la Argentina. El fallecimiento se produjo esta semana en el Hospital Carrillo, ubicado en Las Heras, Mendoza, donde el paciente permanecía internado desde mediados de diciembre, luego de haber contraído el virus antes de arribar al país.
Según informaron desde el centro de salud, el hombre ingresó con un cuadro respiratorio grave y fue derivado a terapia intensiva tras ser diagnosticado con gripe H3N2, la cepa que mostró mayor circulación durante el último invierno europeo. Las muestras fueron enviadas al Instituto Malbrán, que confirmó que se trataba del subclado K, una variante recientemente detectada.
Desde el Ministerio de Salud de Mendoza confirmaron que se trata de la primera muerte por este virus en el país. El paciente había comenzado con síntomas poco después de llegar a la provincia para visitar a su familia y presentaba comorbilidades previas: era fumador y padecía EPOC. Su estado se agravó progresivamente y falleció durante la mañana del martes.
La gripe H3N2 es una variante del virus de la influenza que circula todos los años, aunque no siempre con la misma intensidad. En esta oportunidad, la preocupación está puesta en la mutación H3N2-K, que modificó algunas de sus características y logró evadir parcialmente la respuesta inmunológica generada por infecciones anteriores o por vacunas formuladas con cepas previas.
Si bien durante el verano el riesgo de contagio es menor debido a que las actividades se desarrollan mayormente al aire libre, los especialistas advierten que ya se registran casos y que el verdadero impacto podría verse durante el otoño e invierno, cuando aumenta la permanencia en espacios cerrados. Los cuadros más graves suelen presentarse en personas con enfermedades crónicas o factores de riesgo.

En relación con la vacunación, el infectólogo Ricardo Tejeiro explicó que la vacuna específica aún no se encuentra disponible en el país, pero se espera su llegada entre febrero y marzo, ya adaptada a la variante predominante. Remarcó además que quienes integran los grupos de riesgo no deben demorar su aplicación.
Entre los grupos priorizados se encuentran los niños de 6 meses a 2 años, mayores de 65 años, embarazadas, personal de salud y personas con enfermedades crónicas. “La vacunación es necesaria, gratuita y obligatoria. Reduce la transmisión y protege a toda la comunidad”, subrayó el especialista.
Finalmente, los médicos insistieron en no subestimar la enfermedad y reforzar las medidas de prevención habituales: lavado frecuente de manos, higiene de superficies y vacunación cuando esté indicada.







