Entre las responsabilidades y lo agitado que suele ser el comienzo de semana, muchos merdecinos ayer pudieron hacer una pausa para ocuparse de su salud en pleno centro de la ciudad. Durante la mañana del lunes, el Ministerio de Salud junto al Municipio organizaron una jornada especial para conmemorar el Día Mundial de la Hipertensión y poder concientizar sobre la importancia de los controles.
La actividad tuvo como epicentro la Casa de la Cultura, localizada en una ubicación muy estratégica y de fácil acceso para quienes trabajan, realizan compras o trámites en la zona céntrica. Allí, las obras de arte habituales le hicieron espacio a los tensiómetros y las balanzas para una serie de controles gratuitos y actividades recreativas abiertas a la comunidad.
Quienes llevaron a cabo la atención fueron los profesionales del Hospital de DOSEP “Verónica Bailone”, del Centro de Salud San Antonio y de Atención Primaria de la Salud en general.
Realizaron controles de tensión arterial, uno de los indiciadores más importantes para detectar la hipertensión. Es una enfermedad silenciosa que puede prevenirse y controlarse con acciones cotidianas como mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, disminuir el consumo de sal y evitar el tabaquismo, entre otras cosas. Por eso, también ofrecieron consejería nutricional y control de peso. También hubo vacunación antigripal para adultos mayores.
Además, hubo espacios de actividad física con aeróbica, caminata, folklore y yoga, promoviendo hábitos saludables para una mejor calidad de vida.
El Día Mundial de la Hipertensión, en realidad, se celebra cada 17 de mayo. La fecha fue instaurada por la Organización Mundial de la Salud y busca alertar sobre los riesgos que conlleva la presión arterial sin control. Esta afección la padece más del 35% de las personas de entre 30 y 79 años.