Ya pasó un mes, cuatro marchas extensísimas en las calles de Villa Mercedes y una manifestación frente a los tribunales por Yohana Pamela Escudero, exigiendo una pronta respuesta de parte de la Justicia sobre qué resultó de las averiguaciones en cuanto a su fallecimiento. Muerte cuyo motivo se mueve entre los extremos de dos hipótesis: el suicidio y el crimen. La familia de la mujer sostiene desde el día que encontraron su cadáver, en el baño de su casa, que fue asesinada por su pareja y padre de sus hijos, Lucas Federico Gatica. El hombre solo habló una vez y fue para decir que todavía no podía hacer el duelo tranquilo, que lo perdió todo, que ya se siente condenado socialmente y que su pareja era una buena persona, pero que le debía dinero a gente peligrosa que la amenazada con matarla. Pero lo primero que pensó casi todo el mundo, de hecho, en un principio, muchos policías así lo calificaron, es que Yohana se quitó la vida.
Más allá de las protestas en las calles y las manifestaciones en los medios de comunicación, la decisión que tendrá valor será aquella que establezca la Justicia a partir de la investigación que llevan adelante las fiscales instructoras Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz. De acuerdo con lo que le reveló una fuente a Todo Un País, las funcionarias ya estarían en grado de tomar una resolución sobre la causa y despejar, según sus averiguaciones, qué sucedió con la mujer de 36 años, si se suicidio o fue víctima de un crimen.
Si bien las representantes del Ministerio Público Fiscal esperaban el resultado de la Cámara Gesell hechas a los hijos de Yohana, las audiencias programadas para hoy (viernes) no pudieron ser. Los especialistas que evaluaron a la niña de cinco años y al chico de 14 determinaron que no están en condiciones de pasar por una entrevista en este momento.
Es más, trascendió que habían sido llevados por la familia de la mujer fallecida al policlínico regional para que los examinara la psiquiatra. La médica del hospital le recetó un conocido antidepresivo a uno de los menores de edad y luego les sugirió que sean vistos por una psicóloga o psicólogo. Pero ninguno de los dos realiza terapia, solo quien fue prescripto con las pastillas cumple con esa tarea de consumir la droga antidepresiva a tan temprana edad.
Como no están en posición de pasar por la Cámara Gesell, no hay fecha para fijar otras audiencias y es difícil saber cuándo los chicos estarán bien para ser interrogados por la psicóloga y el psiquiatra del Poder Judicial.
El primer reporte que las fiscales recibieron completo fue la autopsia realizada por la forense Alba Pereira. De esa necropsia solo filtraron la información de que la causa del deceso fue asfixia por ahorcamiento y que la data de la muerte fue alrededor de las 17:30, del lunes 19 de enero. Esa hora casi coincide con el momento exacto en el que sus hijos abrieron la puerta del baño de su casa, en el barrio 100 Viviendas, y chocaron con esa terrible imagen, la de su madre colgando de un largo cable, sujetado a la claraboya del sanitario.
Otra pericia esencial es el informe del Sistema Inteligente de Seguridad Provincial (SISPRO) sobre la trayectoria que hizo un vehículo puntual. Los encargados de verificar las cámaras de video de seguridad de Villa Mercedes ya les anticiparon a las fiscales lo que resultó sobre ese seguimiento que les requirieron en tanto a un rodado en particular, a ciertas horas del día.
A mitad de la semana pasada estaba previsto también que los especialistas del departamento de Delitos Complejos de San Luis giraran todos los datos, considerados de relevancia en la causa, que hallaron y lograron extraer de los celulares de Yohana y su pareja. De todas formas, los expertos en el examen de los teléfonos ya les adelantaron a Milstein y Cabrera Muñoz las conclusiones del pesado y minucioso trabajo que les encomendaron.









