El negocio que un «cuidacoche» tenía en pleno centro de Villa Mercedes llegó a su fin este de fin de semana. Fue cuando, hartos de la costumbre de cobrar por el estacionamiento que tenía el «trapito», alguien llamó a la Policía y le pidió que interviniera. Cuando los efectivos llegaron y le exigieron que se identificara y parara de molestar a los conductores o los ocupantes de los vehículos con cobros que no le correspondían, el hombre lejos de calmarse se molestó, los insultó y no hizo caso a ninguna de las órdenes de los uniformados. Sin más, lo detuvieron.
Durante la madrugada, alguien llamó al Centro de Operaciones de la Policía y les avisó que en Tucumán y Lavalle un hombre molestaba a las personas cobrándoles por estacionar. Un par de patrulleros de la DRIM (Division de Rápida Intervención Motorista) respondieron al requerimiento del 911 y se allegaron a la esquina referida.
Al arribar, los efectivos se dieron cuenta de que el «cuidacoche» en cuestión era uno al que ya le habían advertido que no podía cobrar por el estacionamiento ni molestar a las personas que pasaban.
Le dijeron que se identificara y que se retirara de allí, pero el hombre de 33 años comenzó a insultar a los uniformados, informaron los voceros de Relaciones Policiales. Entonces lo aprehendieron y lo trasladaron a la Comisaría 8°.








