El director de la Escuela Bernardino Rivadavia, Edgardo Escobar, ubicada sobre la calle Ayacucho, en la zona céntrica de la capital puntana, desmintió la información publicada en redes sociales por el senador Nacional, Bartolomé Abdala en la que dio cuenta del supuesto mal estado de los alimentos que reciben los chicos de esa institución.
“No es verdad. Es falso. Ni la imagen, ni el fondo… No es de alimentos que se estén dando aquí en la escuela. No sé de dónde han sacado esa foto. Nosotros seguimos las normas de manera muy estricta, tal como nos ordenan desde el Programa Alimentario Nutricional Escolar. La mercadería es diaria y fresca, no tiene permanencia en la escuela, sino que se reciben las porciones exactas para que no haya un remanente y estén bien alimentados” le dijo Escobar a Todo Un País.
“Es más ni siquiera nosotros somos colegio como dice esa publicación, sino escuela” remató.
El director de ese tradicional establecimiento educativo de la ciudad de San Luis explicó además que cuando se trata de ese tipo de alimentos, ellos se los fraccionan antes de entregárselos a los chicos -de 3 o 4 años, en el nivel inicial- porque tienen manos pequeñas y son porciones grandes. Así pueden comer hasta donde deseen.
El senador Abdala en sus redes sociales había denunciado que los chicos de San Luis que reciben alimentos -de mala calidad- en sus escuelas sufren “la incapacidad de gestión del Gobernado Poggi” a la vez que compartía una imagen de un pebete.
“Lo que hoy reciben los alumnos de primaria del Colegio Rivadavia -si esta es la realidad en el centro, resulta muy preocupante imaginar la situación en el interior- dista mucho de lo que se prometió: una feta de queso en un pan que no cumple con estándares mínimos de calidad ni con criterios nutricionales acordes a una política pública seria. No se trata de una foto aislada. Se trata de prioridades. Y cuando la prioridad no está puesta en los chicos, el problema es grave” posteó Abdala..
Y siguió: “Como sanluiseño y como senador nacional, tengo la obligación institucional de hacer públicas las denuncias que me acercan vecinos de toda la provincia. Hubiera sido más productivo poder plantear estas situaciones en una mesa de diálogo, pero lamentablemente, el Gobernador ha optado por cerrarse y no generar espacios de intercambio con dirigentes provinciales”.
Para finalizar su publicación en redes, Abdala escribió que “una provincia que no garantiza una alimentación escolar adecuada está fallando en lo más básico.
Frente a esa falta de conducción, redoblo mi compromiso de seguir trabajando con firmeza por San Luis, para construir juntos la provincia que nos merecemos” y cerró con su tradicional “Te quiero San Luis”, una muletilla que utiliza en sus publicaciones políticas.
