El gobernador Claudio Poggi mantuvo este jueves por la tarde una reunión de trabajo con el ministro de Educación, Guillermo Araujo, y con la secretaria del Programa Alimentario Nutricional Escolar (PANE), Laura Capaldo, para revisar el funcionamiento del plan durante el receso estival y organizar su implementación para el inicio del ciclo lectivo 2026.
El encuentro se desarrolló en el despacho del mandatario y tuvo como eje la planificación de las políticas públicas vinculadas a la alimentación escolar en toda la provincia. Durante la reunión, se presentó un informe detallado sobre el desarrollo del PANE Verano y se definieron los lineamientos de trabajo de cara al regreso de los estudiantes a las aulas.
Capaldo explicó que el objetivo es comenzar las clases con cobertura total del servicio de desayuno en los establecimientos educativos y con una implementación progresiva del almuerzo. “Vamos a comenzar las clases con el 100% de los desayunos en todos los establecimientos educativos y con el 60% del almuerzo”, señaló la funcionaria.
Además, destacó que durante el encuentro se revisaron los menús que formarán parte del programa y que ya se encuentran disponibles en la página web oficial. También se repasaron las reuniones realizadas con proveedores y las acciones de comunicación destinadas a asociaciones y cooperadoras escolares, actores clave en la articulación del programa en cada institución.
En el marco de la reunión, la secretaria del PANE presentó al gobernador un balance del funcionamiento del programa durante el receso escolar de verano. La estrategia consistió en la entrega de bolsones de alimentos no perecederos destinados a distintos sectores de la comunidad educativa, con el objetivo de garantizar la continuidad del acompañamiento alimentario durante las vacaciones.
“Fueron bolsones de alimentos no perecederos que se entregaron en diferentes instituciones: Centros de Desarrollo Infantil, alumnos celíacos y un bolsón general para la matrícula total de las escuelas”, detalló Capaldo.
La funcionaria explicó que la distribución se realizó a través de los proveedores del programa, quienes llevaron los bolsones a cada institución para que posteriormente fueran retirados por las familias. De esta manera, se buscó asegurar la cobertura alimentaria durante el período sin clases.
“Se llegó a través de proveedores a las instituciones y los padres iban a retirarlos. Esto cubría los días de vacaciones y se pudo repartir en su totalidad”, concluyó.







