Gerardo Gómez es coordinador de las divisiones infanto-juveniles de Estudiantes y vicepresidente del club.
Hace tres años, trabajando en la institución, se fue de Aristóbulo del Valle y Estado de Israel contrariado con algunas decisiones de los dirigentes. Cuando se fue, lo hizo con una declaración: “Ojalá se pongan de acuerdo, aunque sea para comprar una caja de fósforos”.
Decidió regresar y hacerlo desde adentro. Desde la cocina donde se toman las decisiones, y además ejerce en el rol en el que mejor se mueve, cerca del movimiento futbolístico.
El domingo pasado fue muy importante para el “Verde”, comenzó la Reválida del Federal A con un 0-0 de visitante ante Círculo Deportivo de Otamendi, y lo hizo con el enorme detalle de tener a 9 puntanos entre los 11 titulares.
Gerardo, frontal como siempre pero más sereno, con la pausa de sus 54 años, analiza: “Como club estamos 6 puntos, como esos jugadores que arrancan, van mejorando y tienen muchas ganas. Vamos alternando rendimientos. Deberíamos estar en una situación mejor”.
Mientras juega la Reválida y busca mantener la categoría… mientras posiciona a futbolistas de la casa en el equipo superior… mientras construye un día a día muy complejo desde lo económico, inhibido por una deuda, que está saldando, con el exarquero Valentín Brasca… mientras todos eso sucede, Estudiantes va perfilado a ganar el campeonato más importante: el predio propio.
Gerardo dio una noticia que puede marcar el pulso de Estudiantes como institución, que tiene en el fútbol su marca registrada: “Estudiantes está haciendo las gestiones para darle un marco legal al predio que está en los terrenos ubicados en la avenida Fuerza Aérea, detrás del barrio 500 Viviendas Norte”, pasando el aeropuerto. Y cuenta: “Gracias a la gente del Gobierno, con la ayuda de la secretaría de Deportes, estamos ante un antes y un después para la vida de Estudiantes. Es un predio en el que podemos hacer entre dos y tres canchas, además de las instalaciones de vestuarios y otras obras. Estamos siendo guiados por la secretaria de Deportes y todo su equipo, y ahora deberemos decidir puertas adentro”.
“Estuvimos en el predio con el arquitecto y con el secretario del club, hay una maqueta que se está realizando para la presentación de la obra. Ojalá todos coincidamos”.
Gerardo se entusiasma y la noticia genera emociones en el pueblo estudiantil. “Todo el mundo sabe las limitaciones que tenemos hoy, que andamos de un lado al otro buscando cancha porque tenemos 23 equipos compitiendo en inferiores (Liga local, torneo de AFA y torneo del Consejo Federal). Ojalá en la reunión directiva todos coincidamos”.
Dentro del programa Creciendo con Tu Club, el gobierno provincial otorga la posibilidad de acceder a un fuerte respaldo financiero para el mejoramiento de los clubes, con infraestructura orientada a los menores de entre 6 y 16 años.
“Esto se concretaría pronto, el inicio del proyecto cierra el 15 de agosto, deben aplicarse varios requisitos, y la decisión final debe salir de una reunión interna. Mi deseo lo expreso claramente, este proyecto de Creciendo con tu Club es fabuloso, está pensado en contener y darle a los chicos un club como la gente. Esta propuesta, para un club de fútbol como es Estudiantes, es lo que esperamos hace años”, sostiene el vicepresidente del “Verde”.
“Ahora todos debemos estar al servicio de este proyecto y tener la responsabilidad de ponerlo en funcionamiento. Es un antes y un después”, reitera, como reafirmando algo que no debería tener grises.

“Fuimos los primeros”
“Cuando iniciamos en AFA a competir con las inferiores, fuimos pioneros. (Héctor) Arzubialde me decía ‘vos sos loco’. Eso ya fue un antes y un después, comenzamos si tener cancha donde jugar”. De esa competencia, por ejemplo, surgió Brian Cuello, hoy en Delfín de Ecuador.
Por eso cuando mira hacia adentro, Gerardo admite: “No veo ni en los dirigentes, de los que soy parte, ni en los padres, una valoración de que estamos en AFA compitiendo con las inferiores. Tenemos que mejorar la mirada del futbolero, ser coherentes, y estamos en esa discusión, buscando ponernos de acuerdo. Esto no es vencer, es convencer”.
“Quiero aportar mi granito de arena, y seguir aprendiendo. Cuando termine la gestión quiero dejar algo, que el que venga lo mejore; mientras tanto, somos pocos trabajando para todo lo que necesita un club; pero los pocos estamos a full, en la comisión directiva con Jorge (Caro, el presidente), y con las juveniles”.

Improvisación permanente
“Desde adentro se pueden entender otras cosas, de como es la cultura del manejo de los clubes, también lo vi y viví en otros clubes que no son de San Luis, entonces tengo otra imagen de cómo se manejan los clubes. Y mi mirada es que los clubes se manejan con una cultura de improvisación permanente”, afirma Gómez.
“Hay situaciones muy finas y determinan si el proyecto es bueno o no; y no puede definirse por si la pelota pega en el palo y sale o entra. Si no hay planes es muy difícil que los clubes pobres tengamos sostenibilidad en el tiempo”.
Para Gómez, “la pata fundamental es la visión dirigencial. Después la gente de fútbol, detalles más o menos, en general todos coincidimos; porque los técnicos vemos, andamos y dialogamos con gente de otros clubes. Hoy el capital de todos los clubes son los jugadores del club. El capital de los equipos que no tienen problemas económicos también son los chicos. River compra por 50 millones de dólares y vende 2 o 3 jugadores por ese mismo dinero, para competir muy bien en todos los torneos”.
Claro que la realidad del Federal A es cruel: “El dirigente está metido en obtener los recursos y hacer malabares con los presupuestos. La mayor erogación de dinero se la llevan los planteles. El tiempo demuestra que somos clubes pobres, y la realidad muestra que es poca la gente que va a la cancha, que sin el apoyo del gobierno no podemos competir, y que además el club tiene que salir a buscar el 75 por ciento del presupuesto restante. Es muy complejo”.
Los jugadores de San Luis
“Los jugadores de San Luis siempre están y estuvieron a la altura. Siempre. Participé como técnico en el Estudiantes de 2012 y partimos con 18 jugadores de San Luis, que muchos después jugaron en el Nacional B; y se logaron ascensos en el medio. El Estudiantes que quedó afuera del Nacional, por sorteo en La Rioja, eran casi todos de San Luis. El Juventud que llegó al Nacional del ’79 eran casi todos puntanos. En el Juventud de Pedro Dechat, que ascendió al Nacional B (2015), el setenta por ciento eran jugadores de afuera, por ahí es el único plantel que no tuvo tantos de acá. Pero después, el Juventud del ‘Turco’ Julio, que ascendió al Argentino A (2000), eran casi todos de acá. Y ahora, en estos tiempos, sumemos que el jugador de San Luis está más apto que antes, tiene roce en las inferiores de AFA. El jugador de San Luis está para competir y para hacerlo bien”.
“La proyección de nuestros jugadores debe partir de una visión dirigencial”, sentencia Gómez.
¿Qué le pasa el jugador puntano?
“El jugador de San Luis en un momento está preso del sistema, porque no es tan valorado y necesita un sueldo que sea acorde para dedicarse a entrenar, y desde el club no lo consigue. Por ahí, en cambio, sí pasa con el jugador de afuera, que al darles una casa ya es superior a lo que recibe el de acá. Después está la otra parte, el jugador de San Luis también tiene que querer ser, enfocarse y dedicarse”.
Realidad actual: Joel Lucero se fue a Huracán Las Heras, libre, porque no se le pudo hacer un contrato en Estudiantes.
“No es fácil ser dirigente del día a día, ahora volvemos a remar en el dulce de leche y habrá que hacer esta profunda reflexión que, aunque puede llevarnos a sufrir con un plantel más genuino, nos permita darles valor a nuestros jugadores”.
Estudiantes tiene a Cuello en Delfín de Ecuador y Santiago Rodríguez en Sarmiento de Junín. Por Santiago Solari y Tiago Ferreyra tiene derecho de formación: partieron de Juventud pero iniciaron en Estudiantes.
Además, Brian Sosa está jugando en Comerciantes Unidos de Perú; Facundo Alaggia y Luca Cura en la Reserva de Sarmiento de Junín, por citar ejemplos.
“En mi visión, en la liga local hay 20 o 25 jugadores que tuvieron 30 o 40 partidos de AFA, tanto en Juventud como en Estudiantes, que hoy no están en el Federal y están dando vueltas por ahí y tienen nivel para jugar en el Federal A. Estos jugadores, con tantos partidos en inferiores de AFA, tienen una maduración importante. Acá no se trata de estar en contra, se trata de verlo, el resultado hace que la cultura diga que si perdemos con los chicos nuestros nos vamos al descenso, y no, es propio de un proceso, es tenerlo claro y hay que sostenerlos”.
Lo que sigue
“Es mantener la categoría y mejorar el fútbol infanto-juvenil. Tenemos que lograr una visión más amplia de las cosas, ser más coherentes y hacer la diferencia con los jugadores de San Luis. Invertir en las inferiores, darles mayores herramientas y achicar las diferencias. Así llegarían más jugadores y tendríamos más potencial. Ojalá la próxima semana nos pongamos de acuerdo y decidamos que lo mejor para Estudiantes es activar el predio”, sentencia Gerardo Gómez.
A lo mejor, esta vez a la caja de fósforos la tiene que comprar él. Y con los fósforos prender las velas de la torta, por el sueño cumplido del predio propio. ¿Será?









